Mostrando entradas con la etiqueta Preciado Nativel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Preciado Nativel. Mostrar todas las entradas

11 may 2021

Entrevista a Nativel Preciado


En fechas cercanas, hemos rese√Īado un libro que ha sido muy bien recibido por los lectores. Se trata de El Nobel y la corista, de la periodista y prol√≠fica escritora Nativel Preciado. Se antoja necesario profundizar en la vida y obra de esta autora, reto dif√≠cil si no queremos caer en el error de repetirnos. Me explico. Nativel Preciado es una autora conocida, con una trayectoria larga colmada de entrevistas. Basta con buscar su nombre en redes para darnos cuenta de que se le han hecho todo tipo de preguntas a las que ella ha respondido de distinto modo. ¿C√≥mo podemos ser originales? Desde luego no nos vamos a rendir f√°cilmente y, a prop√≥sito de su √ļltima novela, la que nos gust√≥, la de 2019, invitaremos a esta adorable madrile√Īa a un caf√© virtual con el fin de acercarnos a√ļn m√°s si podemos a sus secretos y misterios (queda muy bien esta f√≥rmula) (risas).

Bienvenida, Nativel, ponte cómoda (en tu propia casa no te costará hacerlo) y disculpa nuestro atrevimiento. Allá vamos.

Para empezar, queremos remontarnos en el tiempo, a aquellos a√Īos en que esa ni√Īa inquieta tomaba l√°piz y papel y hac√≠a sus primeros pinitos. Cu√©ntanos…


¿Qui√©n descubri√≥ a esa escritora que hay dentro de ti?

Fui a un colegio excepcional para aquellos tiempos, con unos profesores admirables ( y no creas que exagero un √°pice) He escrito mucho sobre lo que me ense√Īaron aquellos maestros, por los que siento una eterna gratitud. Pues bien, ellos me ense√Īaban a leer a buena literatura, a escribir y a hablar en p√ļblico. Todo lo que aprend√≠ despu√©s se lo debo a mis padres, que me educaron con respeto y libertad, y tambi√©n a ellos. Sobre aquellos s√≥lidos cimientos he construido todo lo que soy. Gracias a ellos todav√≠a me mantengo en pie y disfruto de cierto equilibrio.


La √≥pera prima no oficial fue…

Un cuento titulado Sara, con el que gan√© un premio en la clase de literatura de primaria. A mi hija la llam√© Sara, en memoria de mi abuela. Esa historia dio mucho de s√≠. Al cabo de los cuarenta a√Īos escrib√≠ una novela, Camino de Hierro, cuyo germen estaba en aquel cuento.  


¿D√≥nde buscaba inspiraci√≥n esa joven Nativel Preciado?

De ni√Īa, y de adolescente, le√≠a las recomendaciones de mi inolvidable profesor de literatura: que iban desde Homero a Emilio Salgari, Julio Verne, Gustavo Adolfo Becquer, Washington Irving… sin olvidarme de El Capit√°n Trueno.


Y la vocaci√≥n de periodista…

Me gustaba escribir, contar historias. En realidad, era graf√≥mana. Llevaba siempre un l√°piz y un papel. Lo anotaba todo. En ese maravilloso colegio nos llevaban a visitar museos, obras de teatro, exposiciones de pintura…  Cuando la profesora de Historia del Arte nos llev√≥ al museo de arte Contempor√°neo de Cuenca quise conocer a Antonio Saura y a Luis Feito. Y cuando fui a una funci√≥n de teatro me toc√≥ hacer unas preguntas a Adolfo Marsillach. Creo que ah√≠ est√° el germen. Escribir, contar lo que pasa y conocer a los personajes que me interesaban.  


El Nobel y la corista es una novela algo picarona. ¿Es la autora picarona tambi√©n?

Por favor, disc√ļlpame, pero “picarona” es una de las palabras que tengo tachadas en mi diccionario. As√≠ que, ni la novela ni yo somos eso. 


No es la primera vez que abordas la figura de un Borb√≥n…

Creo que es la primera vez que  menciono a Alfonso XIII en una novela. Y es porque la visita de Einstein a Espa√Īa, sucedi√≥, en 1923, cuando √©l era todav√≠a Rey y Espa√Īa una monarqu√≠a. Poco despu√©s, dej√≥ de serlo.


Y una corista en los a√Īos veinte, desnuda ante las c√°maras, pues…

En los locos a√Īos veinte, la Belle Epoque, se daban situaciones que despu√©s parec√≠an imposibles, pero eran ciertas. Me limit√© a documentarme sobre el ambiente teatral de la √©poca y sobre las aficiones del Borb√≥n, que se dedicaba a producir ese tipo de pel√≠culas. No es una novedad. Consultas en Google y aparecen sus aficiones con todo lujo de detalles.  


De repente, Einstein. El suizo, machista, cobra protagonismo en la novela de una mujer en tiempos en los que el feminismo tiene especial protagonismo. Cuéntanos, que nos intriga la iniciativa.

Me fascinaba Einstein. He le√≠do muchas biograf√≠as sobre √©l y alguno de sus libros lo tengo lleno de notas. Pero un d√≠a, en el siglo pasado, cay√≥ en mis manos, la biograf√≠a de Mileva Maric, su primera esposa y la madre de sus hijos, y me estremec√≠. El genio segu√≠a siendo un genio absoluto, pero en su vida privada, seg√ļn sus esposas, sus colegas y muchos de los que le trataron, dej√≥ una rastro de damnificados muy numeroso. Me obsesion√≥ descubrir hasta que punto era cierto y tan obsesionada estaba que decid√≠ escribir una novela. Muchas de mis obsesiones dejan de serlo cuando las escribo.     


Las mujeres del genio no eran guapas precisamente. Solo hay que recurrir a las fotograf√≠as de la √©poca. Una Margot bella ten√≠a todas las de ganar ¿o no?

Einstein consideraba bellas a las mujeres que le rodeaban. Est√° claro que la belleza es un concepto subjetivo. No es inmutable, ni universal, ni racional, ni absoluta… Cambia con el tiempo.  Me imagin√© a mi bailarina, Margot Denis, como  una mujer bell√≠sima.


Queremos saber que manías tienes a la hora de ponerte a escribir.

La primera tarea es ordenar todo lo que tengo alrededor, escritorio, silla, papeles, bol√≠grafos, cuadernos, libros, luz… que termina desordenado cuando acabo de escribir. Al d√≠a siguiente, vuelvo a ordenarlo todo y as√≠ un d√≠a tras otro. No s√© por qu√©. Supongo que tendr√° alg√ļn sentido, esa man√≠a de deshacer de noche lo que hago durante el d√≠a.


¿Alguna an√©cdota literaria digna de menci√≥n?

En una firma de libros se presentó una persona para decirme que él era uno de los personajes que aparecía en mi novela. Se describía a sí mismo con tanto detalle que llegué a creer, por un momento, que el personaje era real. Y no, el mío era una ficción absolita. Lo que demuestra que casi todo ya está inventado.


¿Eres de las que se ha enfrentado alguna vez a la hoja en blanco?

Siempre me enfrento a la hoja en blanco. Lo que m√°s cuesta es escribir el primer p√°rrafo. Dedic√≥ m√°s tiempo a esas primeras l√≠neas que a todas las que le siguen. Creo que es algo muy com√ļn en todos los escritores.


Con tu larga trayectoria, es difícil escoger un libro con tu firma como segundo de la serie. Haznos tu peculiar recomendación a quienes deseamos seguir leyéndote.

A todos los tengo un cari√Īo muy especial. Quiz√° El Ego√≠sta, Camino de hierro, Lleg√≥ el tiempo de las cerezas, Canta solo para m√≠,  El Nobel y la Corista y Hagamos memoria son los que m√°s alegr√≠as me han dado. 


En la cocina, en este momento, en el horno, se cuece…

Una novela que está a punto de salir, pero no diré una palabra hasta que no tenga el primer ejemplar en mi mano.


¿Cu√°l fue el libro que m√°s te cost√≥ sacar adelante?

Del que m√°s versiones y borradores he escrito y para el que m√°s me he documentado es para El Nobel y la Corista.


¿Conoces el final de tus novelas al comenzar a escribirlas?

Siempre termino por cambiar el final que imagino al comenzar una novela.


Alg√ļn autor con quien hayas compartido caseta en una Feria del Libro. Alguno que te haya marcado.

Me marcó, más que ninguno, estar en una caseta de la Feria del Libro de El Retiro con Julio Cortázar.


Finalmente, queremos hacer dos travesuras. La primera es proponerte que nos des unos apuntes que nos hayan podido pasar desapercibidos en El Nobel y la corista, y segundo (y solo si te atreves) (risas), esboza en un par de frases una historia cuyos protagonistas sean una manzana y, por ejemplo, una ventana.

Para responder a esta √ļltima pregunta tendr√≠a que dedicar mucho m√°s tiempo a la entrevista, as√≠ que, disc√ļlpame, pero es mejor que terminemos as√≠: D√°ndote las gracias por tu amabilidad. ¿Te parece bien?


Es hora de dejarte descansar. Ha sido un placer tenerte con nosotros y deseamos de corazón no solo que te conviertas en seguidora del blog, sino que nos avises de tus nuevos trabajos para así poder leerlos y disfrutar con ellos. Un abrazo muy fuerte y toda la suerte del mundo en el camino que te queda por recorrer.


Entrevista realizada  por Francisco Javier Torres G√≥mez

 

22 feb 2021

«El nobel y la corista» de Nativel Preciado

El nobel y la corista

El pasado en ocasiones irrumpe con una fuerza impetuosa y perturba existencias aparentemente en calma. Es lo que les ocurre a Jimena y a su hija Vera cuando, en una vieja buhardilla, descubren las cartas y los escritos de su abuela Margot Den√≠s, una mujer libre que triunf√≥ en la Espa√Īa de los a√Īos veinte del siglo pasado y a quien su belleza y su trabajo como vedette le permitieron conocer a ilustres personajes de su √©poca, como el mism√≠simo Alfonso XIII o el cient√≠fico Albert Einstein.