9 jul 2022

«Lluvia de almendras» de Guillermo Sánchez Martínez

 

Lisboa, 1514. Reinaldo Duarte se siente atraído por el aroma y el valor de las especias que llegan en galeones a la desembocadura del río Tajo y terminan en la herboristería de maese Queirós, donde trabaja como aprendiz. Gracias a la relación de Queirós con Francisco Serrano y Hernando de Magallanes, sabrá de la existencia de las islas Molucas, a cuya isla de Tidore llega en 1519 para negociar con el clavo que se cultiva en las laderas del Kiematabu y donde acabará enamorado de la princesa Moluquia, que le invita a creer que ha encontrado su lugar en el mundo. Con el telón de fondo de la primera circunnavegación del mundo, encabezada por Magallanes y culminada por Elcano, Lluvia de almendras es una bella novela en la que se relata el enfrentamiento entre España y Portugal en la llamada «guerra de las antípodas», uno de los episodios menos conocidos de la historia de la península ibérica.

 

Datos técnicos

Editorial: Algaida Editores (2021)

Nº de páginas: 392

Formato: Tapa blanda / Versión Kindle

ISBN: 978-8491895138

Precio: 19,90 € / 9,49 €

 

Impresiones

La editorial Algaida no deja de sorprender con deliciosos títulos y mejores portadas, contribuyendo ambos hechos a crear un catálogo mágico del que se corre el peligro de salir hechizado.

Pero centrémonos en ese parking gigante de ideas llamado Guillermo Sánchez, un diccionario con corazón y alma que solo se adquiere en la naturaleza, por el momento retirado de la venta online. Es increíble la forma de escribir que tiene este hombre, periodista para más señas, y si el título de su última novela es Lluvia de almendras…

Erudición desbocada, de esa que satisface y al mismo tiempo despierta la tentación de disponer de un diccionario a la vera por si acaso. Es cierto que he aprendido, y mucho, de la lectura de este tratado de frutas exóticas, abalorios, estamentos sociales y el modo de vivir —por resumir— de las islas Molucas en un documento narrativo preciosista y completo (también complejo) ambientado en lo que se conocería a la postre como La Guerra de las Antípodas, entre Portugal y España, justo después de que Magallanes y Elcano consiguieran abrir una nueva ruta marítima y el segundo consiguiera cumplir la hazaña consistente en circunscribir el globo terráqueo surcando los mares.

Si les gustan los retos —véase “enrrear”—, accedan a la serie Sin Límites, disponible en la plataforma digital Amazon Prime y jueguen a poner cara a los ilustres marinos que, en cierto modo, protagonizan parte de la historia narrada por el Gran Guillermo (la verdad es que me ha costado identificar a Elcano con Álvaro Morte y viceversa).

En cualquier caso, asistamos a la gran aventura marítima a la que somos invitados y descubramos cómo es posible que lluevan almendras del cielo, sí, en forma de lluvia, mientras las aves del paraíso remontan el vuelo interrumpidas en el banquete que se les termina atragantando. Portugueses, españoles y el intercambio de mercaderías en tiempos convulsos en los que más se enfadaban los marineros entre sí que los propios monarcas a los que servían, emparentados, ajenos a asuntos de calado allende los mares, y todo por unas especias que valdrían su peso en oro para que la historia terminase por escribir sus propios versos en forma de toallas y otros productos textiles muy apreciados en Vila real de Santo Antonio.

Guillermo Sánchez se ha documentado de tal modo que parece incluso excesivo su celo a la hora de narrar cada pasaje, cada detalle, siempre sorpresivos, siempre interesantes, siempre apabullantes, muy útiles a la hora la comenzar una partida de Trivial Pursuit. De no ser ello cierto, este autor debería figurar con letras de oro en el libro Guinnes de los records en la categoría de sabiduría. No, no quisiera estar en la piel de su esposa, quien a buen seguro ha ganado un pase directo al cielo mientras Guillermo leía y releía, escribía y revisaba, repasaba y confeccionaba, para destejer la tela que ni siquiera Penélope se aventuraría a tocar. El resultado, magnífico. Menos mal.

Argumento: Reinaldo Duarte, un joven lisboeta, entra a trabajar a las órdenes del herbolario Maese Quirós, un personaje cuya biografía queda simplemente abocetada. Valles y cimas, altos y bajos, y una suerte variopinta que impele al joven aprendiz a enrolarse en un viaje sin precedentes que cambiará el curso de la historia. Ya llegarán las nativas y sus encantos para hacer su vida más plácida, o más difícil. Dejemos que el lector avieso descubra el resto. Es curioso que el escritor haya escogido el nombre de Moluquia para bautizar a esa hija de Tidore, princesa, de sangre azul, o roja…

Aviso importante para lectores histriónicos: algunas cabezas colgadas en picas y algún que otro desmembramiento será bien descrito a lo largo de las páginas de esta brillante novela. No me vengan luego con las quejas y el dolor de estómago que deben prevenir, por ejemplo, con un buen refrigerio y una cerveza fresquita mientras la acción discurre ante nuestros ojos y narices. Cuidado, que llega una nao, un galeón, una chalupa, unos cayucos y muchas, muchísimas flechas. Pónganse a cubierto y que al menos el sol sea clemente con sus testas, desprovistas de chambergos.

Guillermo Sánchez es la mismísima reencarnación de un Cela quien, desposeído de su colmena y en concreto de su café literario en el que regalar palabras inventadas, se dedica a regalar las que ya existen y nadie conoce, sin pedir a cambio ni tan siquiera el reconocimiento que requiere tan ardua labor. Eso sí, como a nadie amarga un dulce, es de suponer que el buen hombre se alegra cada vez que se compra su libro, y no por las repercusiones económicas, nimias, que ello conlleva, sino por el placer que supone saberse leído, saberse querido…

Quién tuviera la capacidad, la cabeza del autor —no clavada en una pica al modo de espeto, desde luego— para contar con la “buena ventura” que el posee, la cruz de guía que le lleva en singular “levitación” hasta el éxito. Mi más sincera enhorabuena.

Y ahora, a leer esta tremenda lluvia de almendras…

 

 

Reseñado por Francisco Javier Torres Gómez


Si quieres hacerte con un ejemplar lo puedes hacer desde el siguiente enlace: Lluvia de almendras


1 comentario:

  1. ¡Holaaaa!

    Pues me lo apunto. Me encanta el contexto y veo que has aprendido muchísimo con el libro, así que genial :)

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