21 ene 2022

«Al compás de la luna» de Concepción Martínez-Carrasco Pignatelli

 


Al compás de la luna encierra varios relatos a la vez que los libera en su autonomía narrativa, con sus argumentos y sus personajes. El marco que domina la novela, lejos de ser un mero soporte de los relatos contenidos en él, es el verdadero eje organizador de la obra en el que se conocen y dialogan unos personajes que, con su diferencia de edades y funciones, generan un espacio de comunicación vital e intercambio literario que página a página va ganando la implicación y el afecto del lector. Microrrelatos y cuentos contribuyen a dar realidad a unos personajes que van obteniendo un protagonismo compartido en el que don Félix no podría existir literariamente sin Tomás y tampoco Tomás sin don Félix. La constante e intensa sinergia de los relatos que hay en la obra juntamente con el marco narrativo consigue que de la variedad surja la unidad que hace posible una fácil lectura y un efecto global en el lector. La relación entre Literatura y Derecho impregna la novela.

 

Datos técnicos

Editorial: Ediciones Azimut (2021)

Nº de páginas: 228

Formato: Tapa blanda

ISBN: 978-8412385724

Precio: 16 €

 

Impresiones

Las narraciones constituyen un orbe imaginario capaz de devolvernos una realidad más sentida y pulcra. Sus símbolos y alegorías representan los puentes para que ello sea posible en la búsqueda anhelada de lo que debe ser. La novela que presento, Al compás de la luna, en esta excelente edición, resulta ejemplar en el sentido apuntado, que es aquel que desde el origen en nuestra cultura dio aura a la creación literaria en la elevación platónica, y en el Uno de Plotino o en su continuidad con San Agustín, que es celebrado en el propio texto. Fundamentada la narración en raíces jurídicas, mediante una estructura que en los títulos de los apartados así quiere metafóricamente manifestarse, la autora, Concepción Martínez-Carrasco Pignatelli, desarrolla una trama cuyos personajes encarnan actores del mundo judicial, un ámbito de cuya estirpe es heredera la propia escritora; perfilándose en ese espacio una novela caracterizada por ser eje vertebral de otro conjunto de relatos y microrrelatos que se dan en paralelo a la acción principal.

Su escritura arranca con presupuestos simbólicos que atañen tanto al curso de la naturaleza, representada en las distintas caras de la luna, como a las propiedades áureas de los números y al discurrir de la existencia teniendo en cuenta esas connotaciones, lo que permite

traducirlas a lo largo de la historia narrada en una forma idónea acerca de cómo se transmite el conocimiento, siempre acompañado de la ética y también de la emoción y los sentimientos, y así mismo en las transformaciones que todo ello supone en quienes participan y reciben ese

legado. Los personajes, saliendo de sí, uniéndose, se regeneran y alcanzan un plano socrático a través del cual se establece el mayor logro que se señala en sus vidas. Una narración, pues, apasionante y no solo por el canto a la empatía hacia el otro sino, especialmente, por los  destellos que ahí se suceden de una humanidad tan envolvente que hechiza por su desprendimiento y generosidad; y así asistimos a una verdadera identificación que atañe tanto a quienes leemos la novela, es decir, un modo externo, como igualmente en la forma interna, que afecta a las relaciones dentro del mismo círculo de los personajes; figuraciones perfectamente conducidas en la ficción que motivan un espíritu lleno de esperanza, a la vez a los seres de la ficción novelesca y a quienes al leerlos sentimos la misma motivación.

La red de narraciones que va incrustándose en la historia principal actúa al modo de arbotantes que sustentan y explican la trama originaria, la que va de principio a fin. Son textos ensartados de una enorme elocuencia al tratar casos que vinculan fórmulas teóricas con asuntos de vida, desvelando maneras victimarias que enternecen por la verdad que representan, desajustadas sin embargo a causa de las circunstancias. De esa forma, el movimiento narrativo que se presenta desde el canon en la historia principal se va cotejando con los sucesos que se nos enseñan con un efecto tan acusado de realidad que, de nuevo, surge un modo dialogado en la novela, ahora no entre personajes sino entre dos planos de lo

relatado que vienen a complementarse en sus diferentes perspectivas. A ello hay que añadir el velado, pero muy logrado, uso de las técnicas del suspense y del enigma que, como una pátina de intriga, recorren la totalidad de las historias, manteniendo la incertidumbre ante lo porvenir

en todos los casos, siendo este un elemento de gran atractivo literario que imanta intensamente la atención del lector. Y ello, finalmente, tiene un brillante colofón en la última parte de la novela, donde la autora consigue con la mayor sensibilidad, estilo y talento creador un final excepcional que es horizonte de tiempo y vida, de legado, de presente y de futuro, y de auténtico saber.

 


Reseñado por Enrique Baena Peña

Catedrático de Teoría de la Literatura y

Literatura Comparada

 

Si quieres hacerte con un ejemplar lo puedes hacer desde el siguiente enlace: Al compás de la luna

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recuerda visitar nuestra política de privacidad. Esperamos tus comentarios