5 sept 2021

«Postales del Este» de Reyes Monforte

En septiembre de 1943, la joven Ella llega prisionera al campo de concentración de Auschwitz, desde Francia. La jefa del campo de mujeres, la sanguinaria SS María Mandel, apodada la Bestia, descubre que su caligrafía es perfecta y la incorpora como copista en la Orquesta de Mujeres. Gracias a su conocimiento de idiomas, Ella comienza a trabajar en el Bloque Kanadá donde encuentra numerosas postales y fotografías en los equipajes de los deportados, y decide escribir en ellas sus historias para que nadie olvide quiénes fueron. Mientras forma lazos de amistad con las presas, sobrevive a la maldad de sus captores y evita que descubran su particular resistencia hecha a golpe de palabras, una rebelión se gesta entre los presos que amenaza aún más su vida y la del hombre que ama, Joska.

Casi cuarenta años después, la joven Bella recibe una caja llena de postales. «Son postales que tu madre escribió cuando estuvo en el Este. Así las llamó: Postales del Este. Ella quería que las leyeras a su debido tiempo. Y ese tiempo es ahora.»

Combinando ficción con personajes históricos como Josef Mengele, Heinrich Himmler, Irma Grese, Rudolf Hoss, Ana Frank o Alma Rosé, Reyes Monforte regresa al género que le ha consagrado como autora. Ricamente documentada y escrita con pasión y emotividad, ha firmado su obra más ambiciosa: una historia sobre el poder liberador de las palabras, en el 75 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz.

 

Datos técnicos

Editorial: Plaza & Janés (2020)

Nº de páginas: 544

Formato: Tapa dura / Versión Kindle

ISBN: 978-8401023590

Precio: 19,85 € / 7,59 €

 

Impresiones

He leído muchas novelas sobre el holocausto nazi y la vida en campos de concentración y este verano le ha tocado el turno a ‘Postales del este’, de Reyes Monforte. Me decidí por ella porque me gusta el tema y había leído buenas críticas del libro. Sin embargo, para mí ha quedado por debajo de las expectativas pues no aporta nada novedoso y además me ha resultado lento y carente de la garra que es habitual encontrar en este tipo de novelas.

Es una obra escrita en dos ritmos temporales, uno el año 1980 en el que Bella recibe de su tía Mía una caja llena de postales que pertenecieron a su madre fallecida apenas hacía un par de meses y que contienen la historia de su vida. Y por otro, septiembre de 1943, cuando Ella –la madre de Bella- es enviada al campo de concentración de Auschwitz junto a su familia (Nadine y André, sus padres), y su novio Joska.

A partir de este momento la autora nos va a relatar la vida de los presos en este campo de exterminio en el que Ella sobrevivirá como una privilegiada debido a sus rasgos arios, por un lado, y a su esmerada caligrafía y el dominio de seis lenguas, por otro, lo que le evita ser rapada y tatuada como el resto.

A lo largo de toda la historia van a mezclarse personajes reales y ficticios y así la primera en aparecer es la sanguinaria jefa de campo María Mendel, apodada la Bestia, bajo cuyo mando va a quedar nuestra protagonista, a la que tocará rellenar con veinticinco palabras postales que los prisioneros deben enviar a sus familias como ardid para descubrir nuevos judíos ocultos y el envío de víveres y objetos de valor.

Utilizando el reverso de las fotos y de las postales que encuentra en el Kanadá, pabellón al que es destinada, y que esconde en una lata de leche condensada, Ella nos va dando cuenta de la vida en el campo y de las historias de muchos de los que allí perdieron la vida con el único afán de que el mundo un día conociera lo que allí había sucedido.

Vamos a encontrarnos, por supuesto, con Josef Mengele, el Ángel de la Muerte, y sus macabros experimentos científicos, sobre todo con mujeres embarazadas y con niños, hasta el punto de que Ella y la doctora Gisella Perl no hallarán otra manera para salvar la vida de miles de estas mujeres que hacerlas abortar en la clandestinidad.

También un día nuestra protagonista se descubrirá en este estado, aunque la evacuación y la llegada de los aliados permitirán la venida al mundo de Bella, en un escenario de montañas de  cadáveres famélicos, consumidos por el hambre, la sed, los piojos, el tifus y la disentería.

El libro termina con unos apuntes sobre los juicios posteriores a la guerra y sobre los hechos históricos en los que se basa esta novela repleta de personajes reales. Por eso, para terminar me gustaría hacer mención especial de dos: Alma Rosé, famosa violinista, sobrina del compositor Gustav Mahler, por la importancia de la música en esta novela con la formación de una orquesta de mujeres; y Ana Frank, que aparece apenas pincelada como reclusa en el campo de concentración.

Ahora solo desearos que si os gusta la reseña, os animéis a leer el libro.


Reseñado por Ana de la Hera


Si quieres hacerte con un ejemplar lo puedes hacer desde el siguiente enlace: Postales del Este

 


6 comentarios:

  1. Estoy deseando leerme este. En breve me uniré a tu iniciativa con mi reseña.

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  2. ¡Holaaaa!

    Pues no tiene mala pinta, me suelen gustar las novelas que tienen dos hilos temporales, es un tipo de estructura con la que conecto bastante. Eso sí, las novelas sobre la IIGM me saturan un poco así que tengo que leerlas bastante salteadas.

    ¡muchos besos!

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  3. Yo lo leí este año y me gustó mucho, aunque es verdad que a veces resulta más periodístico que literario. Besos!

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  4. Me alegro q coincidas conmigo, pq todo el mundo lo pone fabuloso. Novelas como entre tonos de grises, de Ruta Sepetys o El violinista de Mauthausen, de Andrés Pérez Domínguez me llegaron mucho más al corazón

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