21 may 2021

«Víctor Ros y los secretos de ultramar» de Jerónimo Tristante

Madrid, 1885. María Fuster le pide a Víctor Ros que busque a su marido, desaparecido sin dejar rastro: se trata de Martin Roberts, un viejo amigo del policía que ahora trabaja para el servicio secreto español.

Víctor Ros pronto descubrirá que la ausencia de Roberts parece relacionada con Giselda Albertos, una atractiva y sensual artista de variedades cubana.

Junto a su amigo Alfredo Blázquez y su cochero Arístides, el inspector viajará a La Habana, donde frecuentará la compañía de espías internacionales, agentes dobles, empresarios norteamericanos, autonomistas e insurgentes, miembros de la sacarocracia cubana y militares españoles.

Pero Martin Roberts parece haberse evaporado. Y la principal pista sobre su paradero puede estar en el lugar más insospechado: una exótica exposición del Museo Metropolitano de Nueva York, auspiciada por el Havana Club y donde se exhibe la momia del faraón Khnumakht.

El inspector Víctor Ros regresa a la escena del crimen con Los secretos de ultramar, una trepidante aventura en los últimos años de la Cuba colonial con el ocaso del Imperio español de fondo. En busca de su amigo tendrá que adentrarse en las profundidades de la selva cubana, la manigua, para encontrarse con viejos enemigos y fantasmas del pasado.

Datos técnicos

Editorial: Algaida Editores (2021)

Nº de páginas:  424

Formato: Tapa blanda / Versión Kindle

ISBN: 978-8491894940

Precio. 19 € / 9,49 €

 

Sobre el autor: Jerónimo Tristante

Impresiones

No me pierdo un libro de Jerónimo Tristante y se acaba de publicar ‘Víctor Ros y los secretos de ultramar’, una nueva entrega de este detective decimonónico cuyas andanzas fueron llevadas a la televisión hace unos años.

Tristante nos dio a conocer a Víctor Ros con ‘El misterio de la casa Aranda’, siendo un pilluelo del barrio de La Latina, apadrinado por el sargento Armando Martínez para convertirlo en el gran policía que llegará a ser. Está casado con Clara, una inteligente mujer con la que tiene dos hijos biológicos, además de Eduardo, otro raterillo igual que él, al que recogió en las calles de Barcelona y adoptó cuando resolvió ‘El enigma de la calle Calabria’.

En esta nueva entrega Víctor es ya Jefe de la Brigada Metropolitana de Madrid, un trabajo que le hastía por su burocracia y que decide abandonar para dedicarse de nuevo a su trabajo de detective.

Y la ocasión se presenta cuando su amiga María Fuster acude a él rogándole que busque a su marido, Martin Roberts –también conocido como Sr. Crawford- un espía anglosajón que ayudó a Víctor en el caso de ‘El gran robo del oro español’ y que ha desaparecido en extrañas circunstancias junto a una cabaretera cubana de gran belleza, Giselda Albertos.

Víctor Ros no se lo piensa y junto a su compañero de aventuras, Alfredo Blázquez, embarca para Cuba tras la pista de su amigo, aunque en este caso va a ir también acompañado de Arístides Mínguez, su cochero, al que conoció en el penal del Puerto de Santa María, un personaje muy curioso aficionado a la literatura clásica (sus latinajos a lo largo de la novela son verdaderas perlas de sabiduría).

Sin embargo, todas las pistas que van surgiendo en la investigación conducen a vías muertas porque alguien parece que está vigilando y cada paso que nuestro inspector da se convierte en un camino ciego. Es difícil saber si Martín se fugó por amor, o se ha pasado como espía a los americanos o solo lo simula porque en realidad es un agente doble, pero el caso es que algo debió salir mal y parece que lo quitaron de en medio.

Hay que tener en cuenta que nos encontramos en el año 1885, época de ocaso del imperio español previo a la independencia de Cuba, cuando Estados Unidos, una potencia emergente, ha puesto sus ojos en esta colonia que es la perla de las escasas posesiones que conserva el malparado imperio español. Y es importante este dato porque Tristante, tras una magnífica labor de documentación, hace en esta novela una perfecta ambientación de la sociedad y la geografía cubana: la insurgencia independentista de los mambises, la esclavitud, los ingenios azucareros y el poder de la sacarocracia, la selva y la manigua, la sensualidad y belleza de la mujer criolla y su libertad de pensamiento, por ejemplo.

Así va avanzando esta novela que hace las delicias del lector y en la que Víctor va a tener que enfrentarse de nuevo a fantasmas del pasado, Alberto Aldanza y Lola la valenciana, que son los artífices del plan maquiavélico que lo ha llevado a Cuba: un barco de la armada americana, el USS New York, en visita oficial, va a volar los aires para culpar a España del incidente y tener la excusa perfecta para declararle la guerra. Pero ellos no serán los únicos malos de la novela, ya que habrá otros inesperados que llevarán a nuestro inspector al borde de la muerte.

Y hasta aquí os cuento para que seáis vosotros lectores los que descubráis esta nueva aventura de un personaje fascinante cuya vida va a dar un vuelco radical al enfrentarse a la muerte de compañeros inocentes. A partir de ahora, Víctor Ros será un hombre distinto para siempre.


Reseñado por Ana de la Hera

 

Otros libros del autor reseñados en el blog: Nunca es tardeLa última noche de Víctor Ros


Si quieres hacerte con un ejemplar lo puedes hacer desde el siguiente enlace: Víctor Ros y los secretos de ultramar

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