3 nov 2020

«La bruma verde» de Gonzalo Giner

La bruma verde

Bineka, nacida en la profundidad de uno de los últimos pulmones verdes del planeta, es apresada por Maxime y sus hombres, que han arrasado su aldea. Pero, tras sufrir un accidente, la madre selva la protege y es adoptada por un clan de chimpancés, con los que convivirá varios meses.

Al mismo tiempo, Lola Freixido, una exitosa directiva, viaja al Congo para rescatar a su mejor amiga, Beatriz Arriondas, una cooperante medioambiental que ha sido secuestrada.


Bineka y Lola se enfrentarán a una compleja trama de corrupción y se verán abocadas a una huida llena de aventuras que correrán en compañía de Colin Blackhill, un cooperante británico que se cruza en su camino y que ayudará a la joven congoleña a luchar por la conservación de su mundo.

Un vertiginoso thriller. Un conmovedor alegato ecologista. Un canto al conservacionismo y una gran historia de amor en la legendaria selva africana.


Datos técnicos

Editorial: Planeta (2020)

Nº de páginas: 608

Formato: Tapa dura / Versión Kindle

ISBN: 978-8408235507

Precios: 20,80 € / 9,49 €


Sobre el autor: Gonzalo Giner

Impresiones


Hoy os traigo la última novela de Gonzalo Giner, ‘La bruma verde’, por la que se le ha concedido el Premio Fernando Lara 2020. Y tengo que empezar diciendo que soy una apasionada de sus libros, magistrales novelas históricas de las cuales os recomiendo, sin dudarlo, ‘El sanador de caballos’, ‘El jinete del silencio’, ‘Pacto de lealtad’ y ‘Las ventanas del cielo’.

Su nuevo libro me ha dejado un poco descolocada porque se sale claramente de su trayectoria como escritor, salvo en una cosa, su pasión por los animales, los cuales son siempre protagonistas indiscutibles en sus obras. No podía ser de otro modo en él, pues antes de ser escritor, su profesión es la de veterinario y de ahí su amor por los animales. Como curiosidad os contaré que leyendo el ‘El jinete del silencio’ aprendí un nuevo vocablo, que ya no puedo olvidar, ‘albeitar’ (nombre que se daba antiguamente al veterinario).

Su nuevo libro no es una novela histórica, es una novela de acción, y también una novela policíaca con ciertos tintes de romanticismo, pero sobre todo es una novela de denuncia social y un alegato ecologista.

Es la historia de Bineka, una joven africana arrancada de su poblado y de su vida por unos hombres que buscan enriquecerse, y que cruza su destino con un cooperante británico, Collin Blackhill, y una ejecutiva española, Lola, que viaja a la República Democrática del Congo tras el rastro de una amiga misteriosamente desaparecida, Beatriz, mientras investigaba las actividades ilegales de un entramado empresarial en Africa.

El inicio de la lectura del libro ha sido para mí lo más desconcertante pues realmente no sabía si estaba leyendo una segunda versión de Tarzán o de Mowgli, ya que la protagonista, Bineka, tras ser arrancada brutalmente de su aldea, pasa a ser acogida por una manada de chimpancés. Y así transcurre la primera parte de la historia, con personajes como Tonuk, Sanza, Mashira y la encantadora Furaha, en la que Gonzalo Giner retrata magistralmente la vida en la selva y demuestra una vez más su enorme conocimiento de la vida animal.

Más tarde, el libro da un giro copernicano y pasa a ser un thriller en el que entra en juego hasta el FBI, en una lucha contrarreloj por salvar la vida de Bineka y detener a los dueños de la empresa Lands&Oils, saltando de escenario a España y a Gran Bretaña, para llegar a su desenlace final, que a todo el que lea la novela le tocará el corazón.

Pero una vez terminada la novela el autor nos deleita con puñado de páginas excelentes que vienen a ser el corolario de su denuncia social y su defensa de Africa, y que voy a tratar de resumiros porque solo por ellas, me parece, que ‘La bruma verde’ se convierte en una lectura imprescindible para todos.

En estas páginas Gonzalo Giner nos enfrenta definitivamente a la realidad de este continente: la deforestación y la pérdida de espacios y ecosistemas naturales, la caza furtiva, los abusos empresariales, la corrupción institucionalizada, las milicias y el genocidio…. 

Porque, como él mismo dice, siempre pensamos en la selva amazónica como el pulmón del planeta, pero la Amazonia es solo la mitad, el otro pulmón verde es la selva del Congo, y se está destruyendo por culpa de enormes intereses económicos. Y la razón es que este país (en antiguo Congo belga y después Zaire) no ha sido capaz de encontrar la paz a lo largo de su historia, ni cuando estaba bajo el dominio del rey Leopoldo II de Bélgica, etapa en la que se asesinó en masa a más de ocho millones de personas, ni tras las distintas dictaduras que se establecieron después de su independencia en 1960, o más tarde en los años 90 en la guerra con Ruanda en la que se produce el terrible genocidio de los tutsis por parte de la etnia hutu.

Porque la República Democrática del Congo en un enorme país tropical (su territorio equivale a la suma de España, Portugal, Francia, Italia, Suiza, Austria, Bélgica, Holanda y Alemania), recorrido por el río más caudaloso de Africa, el Congo, que posee inmensos recursos naturales (oro, cobalto, cobre, petróleo, diamantes, uranio y coltán, entre otros). Pero, sobre todo, es una tierra que, ante la creciente demanda agrícola, está atrayendo la mirada de países como China que pretenden transformar la selva en terrenos productivos ricos para el cultivo de soja y palma. Es hora de que en el primer mundo nos concienciemos de lo que se conoce como ‘la huella ecológica’: total de superficie ecológicamente productiva necesaria para producir los recursos consumidos por un ciudadano medio.

Y frente a todos estos problemas nuestros héroes contemporáneos, los cooperantes y los misioneros que abandonan su cómodo mundo para ir a entregar su vida a causas humanitarias como las que el autor va describiendo a lo largo de su novela, para tocarnos el corazón y para concienciarnos de que protegiendo la selva, nos protegemos nosotros. ¿Sabéis, por ejemplo, que la capa vegetal de esa tierra –la truba- impide que se escapen al medio ambiente millones de toneladas de dióxido de carbono responsables del efecto invernadero?

Así que para terminar solo puedo recomendaros leer la novela, no solo la vais a disfrutar, sino que va a ayudar a todos a luchar por un mundo mejor que legar a los que todavía están por llegar. Porque utilizando las palabras de Bineka ‘la paz no se regala, debemos construirla sumando voluntades’.



Reseña de Ana de la Hera


Si quieres hacerte con un ejemplar lo puedes hacer desde el siguiente enlace: La bruma verde

5 comentarios:

  1. Cuantas más opiniones leo de ella, más me apetece
    Un beso

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  2. Hola! La verdad es que me han entrado ganas de leerlo tras leerte, por lo que a la lista va.
    Un saludo!!!

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  3. Con todo lo que has comentado sin duda es un libro que voy a leer. Me siento muy identificada porque mi tierra Vzla es un país pequeño pero sumamente rico no solo por el petroleo, sino por el oro, diamante, cobalto y un sin fin de minerales que hacen que las mafias se estén apoderando del país. La extracción del oro esta contaminado nuestros ríos y la deforestacion es horrible.

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    Respuestas
    1. Todo el que lee el libro y sus páginas finales toma conciencia del poder de los intereses industriales que mueven el mundo y arruinan nuestros espacios naturales.

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