28 nov 2020

«Con Fin A Dos» de Fernando García Pañeda

 

Jorge y Cris son dos lobos solitarios que apenas se conocen de vista, a pesar de vivir ambos en pisos contiguos del mismo edificio.

Una casualidad les lleva a conocerse y entablar una conversación el mismo día en que se decreta el estado de alarma en todo el país. La soledad, pero también la coincidencia de gustos y de ingenio, les une. Día a día, después de reconocerse como iguales, comienzan a enamorarse.

Sin embargo, la aparición de un ex novio conflictivo y una hermana hiperactiva, pero sobre todo la sospecha de que tienen un vecino homicida, sembrarán su relación de dudas y dificultades. Dudan si estarán en lo cierto o simplemente se han dejado llevar por sus comunes gustos cinéfilos y su poderosa imaginación.

Las situaciones imprevistas a las que se tendrán que enfrentar "a dos" durante varias semanas de confinamiento resolverán sus dudas

 

Datos técnicos

Editorial: Bubok (2020)

Páginas: 288

ISBN: 9788468548531

Encuadernación: Tapa blanda / Versión Kindle

Precio: 16 € / 4,74 €

 

Sobre el autor: Fernando García Pañeda

Impresiones

Todos sabemos cómo cada vez más el ciudadano español está dejando de ser más cordial y se mete cada vez más en su burbuja, contra más tiempo pasa, atrás quedan las corralas y empezamos a parecernos a nuestros vecinos europeos que entran en el ascensor y no dicen ni un buenos días. Bien por miedo o por nuestro ritmo de vida acelerado ya no miramos a la cara a nuestros vecinos, y casi ni conocemos a quien linda con nosotros. Bien, pues esa realidad es la que nos planea en un principio Fernando; dos vecinos que apenas se conocen y que por el confinamiento vivido a principios de este año 2020, de repente empiezan a hablar; total no pueden hacer otra cosa…Ambos están solos, sin compromiso, sin amigos cercanos, y se empiezan a buscar uno al otro, para pasar esos momentos que cada vez son más importantes para ambos.

Para quienes no conozcan a Fernando es el autor de novelas como “Viento de Guerra” o “Todos tus nombres”, tiene una forma de escribir muy característica, unas pulcras descripciones, un hilo conductor que no decae en ningún momento y un sentido del humor muy personal, que refleja en cada uno de sus personajes, a los que dota de fuertes personalidades y que no se amedrantan por nada. Y en este caso no iba a ser diferente. Obviamente al estar confinados no existe un abanico extenso de personajes, pero tanto los dos protagonistas como los secundarios están perfectamente llevados.

Como si de la “Ventana indiscreta” y situaciones a veces igual de cómicas que en la película homónima, tanto Jorge y Cris hacen alarde de su “cotilleo” para verse inmersos en la caza de un posible asesino (no sin situaciones de los más hilarantes). A veces ni ellos mismos se creen su propia película.  Sólo el tiempo dirá si estaban o no equivocados.

Los diálogos y situaciones, demuestran cómo somos los seres humanos de verdad, que decimos una cosa, pero luego nos entran los miedos y pensamos para nosotros mismos otra muy distinta. Que esos miedos y fantasmas que todos tenemos no nos dejan relacionarnos como deberíamos.

La narración no sólo pone de manifiesto la relación entre los dos protagonistas, con pequeñas pinceladas es un espejo de la realidad que se ha vivido en el confinamiento: miedo por el contagio, incertidumbre, ERTES, teletrabajo, un giro insospechado que ha dado la vida a la que estábamos acostumbrados. Si esto lo hubiésemos leído hace unos meses nos hubiera parecido raro, ahora que se juntaran vecinos para aplaudir lo vemos cotidiano.

Fernando sabe darle ese toque de misterio a lo Hitchcock; un poquito de humor negro, mezclado con el suspense justo para no revelar demasiado e implicar al lector en la misma trama y que no sea un simple observador y que participe.

Hay frases tan tiernas y bonitas como esta: “Estate quiero. Quédate ahí, a su lado, sin decir nada. Sostén tu brazo sin tregua y en silencio. Estás con ella, sólo tú, nadie más lo está. Es o algo, nada sucede sin un motivo”.

Lo bonito de la historia de ambos personajes es eso, que son humanos y más raros que un perro azul marino, que no se entienden ni ellos, pero luchan día a día por intentarlo, hasta que se dan cuenta que andan perdidos el uno en el otro. Y es que como pasa con el título las relaciones personales no dejan de ser meros juegos de palabras que usamos hasta que una encaja.

 

Reseñado por Rocío Carralón

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