14 jun 2020

«La noche en que Frankenstein leyó el Quijote» de Santiago Postiguillo

La noche en que Frankenstein leyó el Quijote

«La noche en que Frankenstein leyó el Quijote» de Santiago Postiguillo

¿Quién escribió las obras de Shakespeare? ¿Qué libro perseguía el KGB? ¿Qué novela ocultó Hitler? ¿Quién pensó en el orden alfabético para organizar los libros? ¿Qué autor burló al índice de libros prohibidos de la Inquisición? Estos y otros enigmas literarios encuentran respuesta en las páginas de La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, un viaje en el tiempo por la historia de la literatura universal de la mano de Santiago Posteguillo, uno de los novelistas históricos más reconocidos por la crítica y el público de los últimos años. Y un profesor de literatura… poco convencional.

Datos técnicos

Editorial: Booket (2014)
Nº de páginas: 240
Formato:Tapa blanda / Versión Kindle
ISBN: 978-8408123941
Precio: 7,55€ / 5,69€
Sobre el autor: Santiago Postiguillo
Impresiones
Habiendo leído a este autor de moda, de merecido éxito literario, me doy cuenta de que “no solo de Roma vive el hombre”.
Me explico, este ejemplar que paso a reseñar no tiene nada que ver con las trilogías de Roma que le han lanzado al Olimpo de las ventas (también merecidas) y ello solo se puede explicar de la forma más sencilla: Posteguillo es un gran escritor y un buen usuario de nuestra lengua y lenguaje.
Estos libros de tipo “recopilatorio” me resultan interesantes siempre que estén confeccionados con el suficiente rigor o, en su defecto, de forma divertida. Ninguno de los ingredientes le falta a esta “visa secreta de los libros”, un conjunto de historias detrás de la Historia de los libros.
Aquel que lea lo suficiente sabe que el título hace un guiño obligatorio a aquel verano de 1816 en la casa que Byron tenía en los Alpes y de la que nacería El moderno Prometeo. Pero el resumido recorrido por la intrahistoria de nuestros libros va más allá y se convierte en un refrescante descanso para nuestras saturadas neuronas. Se trata de un vaso de agua en la mesilla en una noche de calor, ligero, suave, ameno y, sobre todo, muy entretenido.
El lector se zampará este libro de una sentada y aprenderá. Aprender, qué palabra más interesante. Incluso los eruditos pueden aprender, o repasar, que para el caso es lo mismo. Y es que la Historia de la literatura es una sucesión de anécdotas, recuerdos y casualidades que permite que la recopilación sea necesaria y sugerente cuando los deberes se hacen retrospectivamente.
Es verdad que Planeta tiene en su catálogo algunos títulos que no son de mi agrado, pero no cabe duda de que es una de las editoriales grandes, que selecciona muy bien sus lecturas. Teniendo este “Frankenstein” su sello, hay que tomarlo en serio.
Para convencer a los lectores, un ligero recorrido por sus páginas nos permitirá conocer quién fue Zenodoto y su trascendencia en la configuración de las bibliotecas actuales, la forma en que un pueblo salvaje influyó y de qué forma en la literatura de alto nivel, el secreto de Marlowe, la relación de Dickens con la piratería informática, la serendipia del Nobel negado a Galdós y a Guimerá, la relación de la Gestapo y la literatura y un sinfín de curiosas historias que pueden servir para quedar como cultureta en una reunión de amigos o como erudito en conversaciones de alto nivel. Pero, sobre todo, nos hará sonreír y comprobar que hay cosas que desconocemos y que ya no se nos van a olvidar.
Agradezco a Santiago Postiguillo la recreación que realiza de pasajes que pudieron o no ocurrir con el simple propósito de contextualizar sus palabras, de amenizar sus explicaciones y de dar unidad a un volumen interesante que se me antoja de obligada lectura.
Ya habrá tiempo de analizar sus trilogías, habiendo ya abordado en estas páginas algunas de estas magnas obras. Es el momento de reseñar las pequeñas, las que no recibirán premios más que los que otorga el lector y, créanme, este no es galardón baladí.
Pasen y lean, como diría mi querida Nerea Riesco. Yo añado, simplemente, “disfruten”.
Reseñado por Francisco Javier Torres Gómez
Puedes hacerte con un ejemplar aquíLa noche en que Frankenstein leyó el Quijote