«Las hijas de la Tierra» de Alaitz Leceaga

«Las hijas de la Tierra» de Alaitz Leceaga

Tras el éxito de El bosque sabe tu nombre, Alaitz Leceaga regresa a las librerías con una saga familiar embientada en una bodega de La Rioja. Una tierra maldita. Una mujer dispuesta a luchar por el poder. Un gran msiterio que debe salir a la luz. Año 1889, La Rioja. Hay quien dice que una maldición se ciñe sobre los viñedos, secos desde hace años, de la finca Las Urracas. Mientras las grandes bodegas de la región comienzan su edad dorada, Gloria -la joven hija del propietario- languidece en la vieja mansión familiar, viendo aproximarse otro otoño sin cosecha.


Sometida a la autoridad de una tía cruel y un padre ausente, Gloria verá cambiar su vida de un día para otro cuando tenga que ponerse al frente del negocio familiar. Será entonces cuando comience una larga batalla que la enfrentará a los bodegueros y caciques locales, que no conciben tener como rival a una mujer. Y menos a una que pone en duda sus viejos privilegios... Con la ayuda de sus hermanas, Gloria luchará por recuperar el esplendor de sus viñedos, al tiempo que se adentra en los secretos que esconden las habitaciones cerradas y los campos muertos de Las Urracas. Bajo la sombra de una maldición que solo al final sabremos si es cierta, las mujeres de esta novela lucharán, sin miedo a nada ni a nadie, por el poder que les pertenece.


Datos técnicos
Editorial: Ediciones B (2019)
Nº de páginas: 568
Formato: tapa dura/ versión Kindle
ISBN: 9788466666336
Precio: 19,85 € / 9,49 €

Sobre la autora: Alaitz Leceaga

Impresiones
Esta vez lo he hecho mal.

Recibiendo múltiples consejos de lecturas de aquellos que saben que me dedico a reseñar textos, decidí leer primero la segunda de las novelas de Alaitz Leceaga, dejando en un segundo lugar (quizás injusto) su ópera prima, El bosque sabe tu nombre, y ello que ambos títulos obraban en mi poder. Con portadas atractivas ambos, que ya se sabe que es un punto a tener en cuenta aun de modo automático, tomé mi decisión leyendo las respectivas sinopsis, ambas muy atractivas.

Pero es que la Rioja Alavesa y los buenos caldos que en ella nacen son mi perdición. Confesando que soy cofrade de algunas bodegas de la zona, era muy tentador tomar la opción menos obvia y creo que no he errado del todo a la vista del buen sabor de boca con el que he sido obsequiado.

Conocía a la autora de Bilbao por múltiples referencias del mundillo de la literatura en el cual no ha pasado, ni mucho menos, desapercibida. Como puntilla, mi mujer se ha convertido en seguidora incondicional, asegurando que se hará con la tercera entrega en cuanto esta esté disponible. Es por ello que cambié el orden en el que ordeno la pila de libros por reseñar que tengo en mi despacho y, valga la redundancia, despaché con ahínco Las hijas de la tierra en un par de noches. Si me pesa el sueño, la culpa ya sé quien la tiene. Ahora que sostengo entre las manos Ese “bosque mágico”, me encuentro en disposición de aconsejar la lectura de esta joven pero muy madura escritora que imparte una lección de escritura impropia de su corta vida pública. Felicidades, Alaitz, y vamos a lo que vamos. Ya sabes que no te escapas de la entrevista que te haré cuando me termine tu segunda novela.
Las hijas de la tierra es una novela redonda que se ambienta en la localidad de San Dionisio a finales del siglo XIX, en un momento en que la sequía se ensaña con el valle del Ebro y con las vides destinadas a alumbrar el fruto que, madurado y mimado, se convertirá en el mejor elixir para el paladar.

Es una época de transición en la que la electricidad y las comunicaciones están destinadas a cambiar los conceptos manidos de una sociedad atrasada, necesitada del progreso que comenzaba a vislumbrarse o era una realidad en las capitales de provincias.

Gloria y sus pelirrojas hermanas son unas mujeres luchadoras que deben enfrentarse al machismo imperante y a los innumerables obstáculos que se situarán en su camino para sacar adelante una cosecha que se antoja imposible. Claro que si sus rasgos y los tristes rasgos biográficos que sellan sus vidas son interpretados como signos demoníacos, la salida no será fácil.

Las hijas de la tierra es un título a medida para aquellas que encuentran en la hacienda Las Urracas a una madre sustituta de aquella, Camila, que debió ejercer como tal y que extrañas circunstancias le impidieron llevar a cabo tan importante misión.

Verónica es una niña muy sensible, las más “bruja” de todas y Teresa es el contrapunto de sus hermanas, una lesbiana viviendo en un periodo en el que el amor entre mujeres estaba castigado de un modo brutal. Pero la familia Veltrán-Belasco esconde, como todas, oscuros secretos que resultarán determinantes en la trama, enriqueciéndola hasta cotas muy altas. La rivalidad entre familias, la envidia, el caciquismo, la diferencia de clases, la pobreza y hasta la epidemia de filoxera que asoló los campos franceses y muchos de nuestra geografía serán puntos de anclaje de historias paralelas que se engarzan hasta constituir un dramático y bello encaje con sentido y sentimiento difícil de olvidar.

No se preocupen en buscar una botella de Cálamo Negro, pues no la encontrarán, por muy cotizadas que se encuentren en Francia y al otro lado del Atlántico.

Alaitz crea un relato tan verosímil que podemos tener la tentación de buscar San Dionisio en el mapa o los vestigios de aquel San Dionisio sepultado por las aguas del pantano. El Castillo de San Dionisio se encuentra en la costa riojana ¿costa? Sí, en Argentina, y es digno de visitas. En cuanto al vino Monasterio de San Dionisio, pertenece a la denominación de origen de Jumilla. ¿Qué ha ocurrido, pues? Pues la respuesta nos la dará la autora en breve, o bien tendremos que leer la novela para contestar las múltiples preguntas que irán surgiendo.

El esfuerzo a veces consigue sus frutos. No es mala moraleja para una novela de 558 páginas que se bebe como un buen vino. Pasen y lean. Conozcan al mezquino y prepotente Rafael, el enigmático Miguel, a la vieja Diana, a la sibilina Jimena, al autoritario alcalde, a la fuerte Denise o a su desafortunado hermano y recorramos el camino de Logroño a Laguadia o Labastida y preparamos un viaje de ensueño a esas tierras que tanto tienen que ofrecer.

Desde aquí un brindis por el ecoturismo y otro por la autora que conoce la fórmula para encandilar tantos corazones.



Reseñado por Francisco Javier Torres Gómez

Si quieres hacerte con un ejemplar puedes hacerlo desde el siguiente enlace: Las Hijas de la Tierra

«Las hijas de la Tierra» de Alaitz Leceaga «Las hijas de la Tierra» de Alaitz Leceaga Reviewed by Sany on mayo 17, 2020 Rating: 5

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