14 sept 2017

Entrevista a David Crespo, autor de El jardín de Sonoko


Hace unos d√≠as sal√≠a a la venta El jard√≠n de Sonoko, Una historia de amor poco convencional. Una f√°bula moderna ambientada en un Jap√≥n m√°gico que nos ense√Īa que hay seres abocados a estar juntos pase lo que pase,

Hoy tenemos la oportunidad de compartir con todos vosotros la entrevista que nos ha concedido el autor. Esperamos que os guste.


¿Qu√© hace que El jard√≠n de Sonoko sea especial?

Por una parte somos nosotros, los lectores, quienes hacemos que una novela determinada sea especial, pero no es menos cierto que a los escritores y artistas en general nos corresponde realizar un maravilloso y complejo juego de magia en el que de la nada hacemos aparecer algo. En el caso de “Sonoko”, sab√≠a que era especial a medida que la iba escribiendo porque no sab√≠a qu√© era lo que iba a suceder m√°s all√° de la l√≠nea en la que me encontraba. Eso, se nota y creo que es algo que agradece tanto escritor como el lector.


¿Cu√°l es su esencia?

La esencia de El jardín de Sonoko es la magia de la que he hablado antes. Me considero una persona muy espiritual, lo que no necesariamente está ligado a una religión o un dogma, y entiendo que compartimos esta realidad con muchas otras realidades. Lo que llamamos destino, que es quizá la esencia de la novela y lo que mueve a los personajes, podría ser la concatenación de unos efectos cuyas causas no llegamos a vislumbrar pero que sin duda se dan en alguna parte.

Si tuvieras que present√°rsela a los lectores, ¿qu√© dir√≠as?

Dir√≠a que se trata de una novela escrita desde el coraz√≥n. Hay mucha pasi√≥n depositada en “Sonoko”, y pienso que muchos de los lectores se pueden llegar a identificar con los protagonistas, pero tambi√©n, con aquello que los mueve.

(Fotógrafa: Dolores Couceiro)

¿C√≥mo ha sido el proceso de escritura?

Tambi√©n he hablado un poco de ello m√°s arriba. Yo soy un escritor de br√ļjula y no de plano. No realizo esquemas ni tampoco hago tramas demasiado detalladas porque s√© que siempre las modifico. S√≠ tengo una idea muy sutil de hacia d√≥nde me gustar√≠a llegar y c√≥mo lo quiero narrar, pero en cierta manera es el protagonista quien me usa a m√≠ para contar su historia personal. Por supuesto, ese m√©todo no es precisamente el m√°s eficaz; son muchas las veces en las que debo desechar p√°rrafos y hasta cap√≠tulos que me gustan, abandonar a un protagonista y guardarlo en un arc√≥n de la memoria para ver si en otro momento me es posible escuchar su voz con la claridad suficiente. Eso s√≠, cuando sale bien, cuando consigo esa comuni√≥n perfecta entre la pluma y un personaje la historia se despliega por s√≠ sola y surge esa magia de la que habl√°bamos antes.

¿Conoces a fondo la cultura japonesa? ¿has tenido oportunidad de viajar al pa√≠s nip√≥n?

Yo no s√© lo que es conocer algo a fondo, accedo simplemente a la superficie de las cosas, los fondos son demasiado oscuros, demasiado turbios para m√≠. Pero s√≠, siempre fui un apasionado del el arte y la est√©tica japonesa, de la delicada sencillez con la que realizan las cosas m√°s complejas. El destino quiso despu√©s que mi vida se entrelazara con una persona a la que amo con locura y que es de Kioto, mi mujer. En esa ciudad me cas√© y fue tambi√©n ah√≠ donde viv√≠ un tiempo que considero esencialmente m√°gico. Los lugares que recreo en la novela existen y muchas de las sensaciones que experimenta Kaoru, el protagonista, son las mismas que llegu√© a sentir durante alg√ļn momento de mis estancias.

¿Qu√© significa para ti leer? ¿Y escribir?

Ambas acciones son necesidades vinculantes entre s√≠; leer y escribir son para m√≠ cosas que simplemente no puedo ni tampoco quiero eludir. Toda persona que pretenda ser escritor necesita leer mucho; y yo intento hacerlo cada d√≠a, no ya √ļnicamente para nutrirme sino para poder vivir sensaciones que la vida cotidiana no me aporta. La mente de alguien creativo necesita est√≠mulos como la locomotora precisa de carb√≥n, y la lectura, pero tambi√©n los viajes y en general las experiencias capaces de sojuzgarnos, nos ayudan a canalizar la sensibilidad que todos llevamos en mayor o menor medida dentro de nosotros. Mentir√≠a si dijera que disfruto siempre que me pongo a escribir; la mayor de las veces me parece un ejercicio doloroso y sufro lo indecible cada vez que no consigo que fluyan las palabras o cuando me doy cuenta de que un determinado personaje o cap√≠tulo con el que me hab√≠a encaprichado no termina de “hablarme” con la rotundidad necesaria. La pregunta siguiente podr√≠a ser; ¿Y le compensa? ¿No ser√≠a mejor dedicarse a otra disciplina? Nunca. Porque adem√°s de vivir la mayor de las dichas cada vez que logro entrar en armon√≠a y trasmitir exactamente aquello que quiero, s√© que solo dejar√© de escribir el d√≠a en que me muera, o en otras palabras, s√© que morir√© cuando deje de escribir.

¿Qu√© autores te inspiran?

La lista ser√≠a interminable, pero si hablamos de literatura japonesa puedo citar a SŇćseki, Tanizaki o Kawabata, y obviamente tambi√©n a Mishima o Murakami. Proust me parece sencillamente genial, al igual que Dostoievski, Tolstoi, Delibes o Twain.

¿Tienes alg√ļn nuevo proyecto en mente?

S√≠, siempre. Tengo varias historias que contar, personajes que ahora mismo est√°n pujando por dejarse o√≠r, por abrirse camino desde mis entra√Īas para explicarme sus vivencias. Ellos necesitan deshacerse de algo y yo necesito apoderarme de ello, transmitirlo de la mejor manera posible para que otros puedan tambi√©n participar del proceso mientras leen.


Desde Libros que voy Leyendo deseamos la mejor de las suertes a David Crespo con su novela. Os recomendamos que no la dejéis escapar.

Comprad: El jardín de Sonoko

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