18 oct 2015

"Memorias de √Āfrica" de Isak Dinesen


Sinopsis

Reci√©n casada, una joven danesa, hija y hermana de militares, arist√≥crata y refinada, viaj√≥ a √Āfrica, a Kenya, donde permaneci√≥ durante diecisiete a√Īos. Esa experiencia dio lugar a una novela que es una encendida declaraci√≥n de amor a unos paisajes, a unas gentes y a unas culturas que se situaban en el polo opuesto de lo qu e hab√≠a sido su pasado familiar y social. Una obra imprescindible que fue llevada al cine con gran √©xito.

Datos Técnicos

Editorial: Alfaguara
N√ļmero de p√°ginas: 384
Encuadernación: Tapa blanda / Ebook
Disponible para descargar en Epub: Memorias de √Āfrica
Primer capítulo del libro gratis: No
ISBN: 9788420407463
A√Īo de edici√≥n: 2001 (primera edici√≥n 1937)
Precio: 19/9,99€

Sobre el autor: Isak Dinesen

Impresiones

Karen Christence Blixen-Finecke (1885-1962), m√°s conocida como Isak Dinesen, es la escritora danesa que en 1937 public√≥ Memorias de √Āfrica, un libro autobiogr√°fico que relata los a√Īos que pas√≥ en el continente africano —concretamente desde 1914 a 1931— y el profundo e intenso amor y respeto que lleg√≥ a sentir por aquella tierra, su cultura y sus gentes. Y tal fue el √©xito que alcanz√≥ esta obra que la convirti√≥ en una autora de fama y reconocimiento mundial. Fama que despu√©s de su muerte a√ļn se ver√≠a incrementada, gracias a la oscarizada —ya que fue galardonada nada m√°s ni nada menos con siete Oscar— pel√≠cula que dirigi√≥ Sydney Pollack en 1985, titulada Out of Africa, con la actriz Meryl Streep como protagonista, quien fue merecedora de un Oscar por su brillante interpretaci√≥n como la baronesa Karen Blixen, y que estuvo acompa√Īada por Robert Redford en el papel de Denys George Finch Hatton, el que fuera su gran amor.

Karen Blixen naci√≥ en Rungstedlund (Dinamarca), un 17 de abril de 1885, en un ambiente acomodado, pero repleto de contrastes. Hija de Wilhelm Dinesen, un militar, que fue un hombre muy vitalista y con un esp√≠ritu holgadamente aventurero —de hecho, pas√≥ buena parte de su juventud junto a los indios amerindios, cazando y vendiendo pieles— y de Ingeborg Westenholz, mujer de r√≠gidos principios religiosos, con la responsabilidad como leitmotiv de su vida.

El d√≠a y la noche, el deleite y la obligaci√≥n, conviviendo en una misma estructura familiar, lo que, sin duda, acabar√≠a marcando su trayectoria personal y profesional junto a otro desenlace funesto, el suicidio de su padre, acaecido cuando ella contaba s√≥lo diez a√Īos. Es entonces, cuando su madre, ayudada por su familia, tiene que hacerse cargo de la educaci√≥n de sus cinco hijos.

Karen se form√≥ en los mejores y m√°s selectos colegios europeos. Despu√©s de pasar algunas temporadas estudiando Arte en Par√≠s y Roma emigr√≥ a Kenya, donde se cas√≥ con su primo sueco, el bar√≥n Bror von Blixen- Finecke. Juntos emprendieron la aventura de sacar adelante una plantaci√≥n de caf√©, en las afueras de Nairobi, en las colinas de Ngong. Corr√≠a el a√Īo 1914 y la Primera Guerra Mundial entr√≥ en escena en el panorama internacional de una manera brutal.

Reci√©n casada, Karen, ya la baronesa Blixen, enferm√≥ de s√≠filis, enfermedad que la acompa√Ī√≥ durante toda su vida, y que hizo que tuviera que regresar a Dinamarca para recibir tratamiento.

De nuevo en √Āfrica tuvo que enfrentarse a los problemas y adversidades que surg√≠an a diario en su plantaci√≥n de caf√©, y a su serpenteante matrimonio: una curva continua camino del precipicio. Antes de la ca√≠da en picado, la pareja decidi√≥ separarse en 1918. Ella, ya enamorada perdida de la tierra africana y seducida por su encanto, sigui√≥ adelante sola con la plantaci√≥n de caf√© —algo ins√≥lito en aquella √©poca, la de que una mujer ejerciera de patrona; pero si algo le sobraba a la baronesa era coraje y tes√≥n— hasta que en 1931, debido a una sucesi√≥n de infortunios: una p√©sima cosecha, una gesti√≥n err√≥nea, una sequ√≠a y la bajada de los precios del caf√©, entre otros, se vio obligada, acuciada como estaba por las deudas, a vender su querida plantaci√≥n en una subasta. Ese mismo a√Īo, por si faltara poco, mor√≠a meses antes de su partida en un accidente de avioneta mientras sobrevolaba el Parque Nacional Tsavo el gran amor de su vida, el ingl√©s Denys Finch-Hatton, cazador, gu√≠a de safaris y oficial del ej√©rcito. √Āfrica se lo hab√≠a dado y √Āfrica se lo hab√≠a quitado, y se lo hab√≠a quedado para s√≠ en sus entra√Īas donde fue enterrado en un funeral, en el que fue escoltado por leones al pie de las bell√≠simas colinas de Ngong.

Desolada, Karen Blixen, regres√≥ a Dinamarca, a su casa de Rungstedlund, y encontr√≥ el refugio que necesitaba en la escritura, con la que comenz√≥ a darle forma y sentido al lirismo y a la sensibilidad que hab√≠a tra√≠do consigo de su enigm√°tica √Āfrica. Ten√≠a cerca de cincuenta a√Īos cuando public√≥ su primer libro de relatos Siete cuentos g√≥ticos en 1934. Primero, lo mand√≥ a editoriales danesas e inglesas, pero se lo rechazaron. No se dio por vencida y decidi√≥ intentarlo en Estados Unidos bajo un seud√≥nimo masculino, Isak Dinesen, “en defensa de la libertad”, hab√≠a nacido al mundo literario para regalarle a la humanidad algunos de los textos m√°s bellos que se han escrito en la historia de la literatura contempor√°nea.

Desde Dinamarca, Karen Blixen, volvi√≥ la vista atr√°s; una vista con alma de a√Īoranzas para dejarse acariciar por el aire cautivador de √Āfrica y sus paisajes llenos de colorido. Plasm√≥ sus recuerdos y a√Īoranzas en un libro hermoso y evocador: Memorias de √Āfrica (en ingl√©s, Out of Africa), que ver√≠a la luz en 1937 con este sencillo pero hospitalario comienzo:
“Yo ten√≠a una granja en √Āfrica, al pie de las colinas de Ngong. El Ecuador atravesaba aquellas tierras a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el d√≠a te sent√≠as a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la ma√Īana y las primeras de las tardes eran l√≠mpidas y sosegadas, y las noches fr√≠as”.
Las 408 p√°ginas al completo de este libro constituyen una fascinante cr√≥nica de los paisajes, las costumbres, la cultura y las personas con las que convivi√≥ en √Āfrica.

El lenguaje, descriptivo a la vez que cercano, utilizado por la escritora, nos hace visionar con claridad lo que relata, a modo de estampas fotogr√°ficas. Memorias de √Āfrica es un precioso √°lbum de im√°genes de una tierra que la acogi√≥ con los brazos abiertos y la hizo vivir momentos inolvidables: miradas sorprendentes, paisajes espaciosos, sabores diferentes, la cercan√≠a de los animales salvajes, la comprensi√≥n, el amor de su vida, amistades sinceras, colores espectaculares, vistas incre√≠bles y el calor humano de unas personas, los ind√≠genas, que eran capaces de superar cualquier obst√°culo con un acuciado sentido del humor. Con ellos, con los ind√≠genas, se sinti√≥ c√≥moda y en calma; ella que pose√≠a una personalidad marcada por las contradicciones —era una amante de los animales, pero los cazaba; defendi√≥ el amor libre, pero apost√≥ por una relaci√≥n apasionada—; personalidad de la que ella disfrut√≥, y que parece que no le atorment√≥ en ning√ļn momento. Como los ind√≠genas, ella aprendi√≥ a disfrutar de sus contradicciones:
“…he sido amiga de somal√≠es, kikuyus y masais, he volado sobre las colinas de Ngong… nunca estar√© a √Āfrica lo suficientemente agradecida por lo mucho que me ha dado”.
Se podr√≠a decir que Memorias de √Āfrica carece de una estructura definida, debido a las cabriolas tem√°ticas que realiza; en ocasiones cuenta relatos que no tienen nada que ver con el argumento principal del libro, y salta de una a otra historia sin un aparente hilo conductor. Karen Blixen recuerda los momentos vividos en √Āfrica durante su estancia —desde 1914 hasta 1931—, y conforme le van aflorando esos recuerdos, los va trasladando a unas p√°ginas en blanco, que se convierten en m√°gicas cuando ella las escribe.

Si alguien nos leyera en voz alta Memorias de √Āfrica, podr√≠amos cerrar los ojos y dejarnos transportar por unas palabras-retrato que van mucho m√°s all√° de lo que ser√≠a cualquier mera descripci√≥n.

Memorias de √Āfrica, a pesar de no seguir un orden estructural, est√° compuesta por cinco grandes partes. La primera parte se centra en Kamante, un nativo kikuyo que fue su cocinero.

En las siguientes partes nos habla de las diferentes visitas que va recibiendo en su residencia africana y de las costumbres y el día a día de la tribu indígena de los kikuyo, con la que mantuvo un contacto directo, cordial y especial.

Veladamente y de una manera sutil menciona el encuentro con el que fue el gran amor de su vida, el brit√°nico Denys Finch-Hatton. Y tambi√©n relata algunas de sus visitas, adem√°s del momento de su muerte, cuando se estrell√≥ con su avioneta en 1931. Karen no expresa a bocajarro sus sentimientos hacia √©l, los deja traslucir y confundirse con el misterioso paisaje africano. Sin apenas hablar de ellos, al lector le llega la fragancia de un amor √ļnico vivido en un contexto extraordinario.

Algunos de los p√°rrafos de Memorias de √Āfrica son de tal dimensi√≥n po√©tica que te hacen dudar si lo contado es ficci√≥n o realidad, y es por el grado de belleza tan sublime que logran alcanzar. Nada sobra, nada falta; lo narrado es perfecto.

Tras el enorme √©xito de su obra maestra Memorias de √Āfrica, Karen Blixen continu√≥ escribiendo desde su casa en Rungstedlund, y tambi√©n sigui√≥ firmando sus libros con diferentes seud√≥nimos, como buena seguidora que era de los cambios.

En 1954 fue propuesta para el Premio Nobel de Literatura, pero se lo arrebató Ernest Hemingway.

Nunca regres√≥ a √Āfrica, pero √©sta sigui√≥ latiendo siempre en su coraz√≥n. Y, gracias a esta tremenda mujer, todos lo que hemos le√≠do Memorias de √Āfrica hemos sobrevolado con la imaginaci√≥n sus paisajes, hemos gozado de su flora y fauna, hemos rozado su aire, nos hemos sobrecogido por las tonalidades de su cielo y hemos asistido a las danzas de los kikuyos o los ngomas. Muy Bueno.

“En las tierras altas te despertabas por la ma√Īana y pensabas: Estoy donde debo estar”.




Rese√Īado por Javier √öbeda Ib√°√Īez de Culturam√°s


Si quieres hacerte con un ejemplar, puedes hacerlo desde el siguiente enlace: Memorias de √Āfrica






6 comentarios:

  1. Qué bonito......
    Una de las lecturas que me gustaron mucho cuando empecé a leer fue "Bajo el sol de Kenia", es de este estilo.
    A veces es precioso recordar lecturas pasadas.
    Besos.

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  2. No es un libro que me termine de llamar.
    Besotes!!!

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  3. Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

    Saludos

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  4. La película me encantó pero la verdad es que el libro no me llama.

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  5. La novela es mítica, pero es que la historia que cuenta la novela está llena de aventura y emoción. Buena lectura.
    Saludos.

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