31 may 2015

"La Isla" de Giani Stuparich 


Sinopsis

Un hombre enfermo pide a su hijo que abandone por unos d√≠as las monta√Īas en las que pasa el verano y le acompa√Īe, quiz√° por √ļltima vez, a la isla adri√°tica en la que naci√≥. El reencuentro en ese paisaje luminoso, te√Īido de recuerdos, resulta decisivo para ambos. Uno descubrir√° lo que significa dejar descendencia; el otro af rontar√° el sentido de la p√©rdida. El estilo elegante y contenido de esta narraci√≥n, publicada por primera vez en 1942, la convierte a juicio de muchos en la obra maestra de Giani Stuparich. La isla es, en palabras de Claudio Magris, «un relato admirable de vida y de muerte, no conjurada sino mirada sin piedad cara a cara».

Datos Técnicos

Editorial: Min√ļscula
N√ļmero de p√°ginas: 123
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788495587398
A√Īo de edici√≥n: 2008
Precio: 12,35€

Sobre el autor: Giani Stuparich 

Impresiones

Belleza, tristeza, nostalgia, emoci√≥n… se suceden y se dan la mano con destreza a lo largo de 123 p√°ginas. A medio camino entre el relato breve y la novela corta se traza esta hermosa historia de amor filial sobre el legado que un padre otorga a su hijo y √©ste a su vez a su padre. El padre, quien fuera en otro tiempo todo un ejemplo de vigor, energ√≠a y fortaleza ahora debe apoyarse, llegada la fase terminal de su enfermedad, como toca, en su hijo, por eso, le ha pedido en esta ocasi√≥n que le acompa√Īe a la isla de Istria que le vio nacer en el que parece ser√° ya un √ļltimo viaje lleno de nostalgias. Este recorrido cobrar√° much√≠simo significado para ambos y les ayudar√° a encarar un momento tan decisivo y dif√≠cil para los dos como es la muerte de uno mismo (en el caso del padre) o de nuestros familiares m√°s queridos (como es en el caso del hijo).

Pocos personajes, tan solo un padre y un hijo, alternando sus dos puntos de vista para narrarnos la historia, aunque tambi√©n estar√° la voz de las gentes sencillas del lugar, que pondr√°n un punto de colorido y costumbrismo a la obra, y la naturaleza, que desempe√Īar√° un papel crucial (como referente sagrado, trascendental, acompa√Īamiento silencioso o tel√≥n de fondo de extremada e incalculable belleza), pero ni qu√© decir tiene que todos y cada uno de los personajes est√°n muy bien trabados y que encierran junto al paisaje id√≠lico toda una filosof√≠a de vida. Qu√© perdura, qu√© queda de nosotros (compasi√≥n, amor, reconocimiento en el otro…), qu√© es importante, cu√°l es nuestro legado, cu√°l es nuestro lugar o destino en el mundo.

Y es que el escritor y traductor J. √Ā. Gonz√°lez Sainz (profesor de Literatura en la Universidad de Trieste) ha hecho un magn√≠fico trabajo a la hora de saber verter tanto la emoci√≥n como el cuidado lenguaje de esta obra en nuestro idioma, v√©ase si no el siguiente pasaje: “Reinaba una calma est√°tica; se ten√≠a la impresi√≥n de que el barco se hab√≠a vuelto m√°s ligero de golpe y de que apenas rozaba el agua” (p√°gina 40). O este otro fragmento que tiene como el anterior algo de po√©tico y emotivo a la vez: “Sinti√≥ un escalofr√≠o a lo largo de la espalda; y aun cuando se ahogaba de calor, el sudor se le qued√≥ fr√≠o en la cintura y en la frente” (p√°gina 78).

Adem√°s, para completar esta edici√≥n, el libro viene acompa√Īado por una esclarecedora presentaci√≥n de Elvio Guagnini (escritor y profesor de Literatura en la Universidad de Trieste) y un posfacio de Claudio Magris (catedr√°tico de literatura germ√°nica en la Universidad de Trieste y una figura clave dentro la literatura italiana contempor√°nea), que nos ayudar√°n con sus palabras a comprender mejor el valor y significado de la obra (su dimensi√≥n √©tica) y cu√°l es el lugar que ocupa dentro de la literatura, en particular, y de la historia, en general.

Un ritmo pausado, sereno, dir√≠amos que hasta profundo, que nos recuerda a las olas del mar cuando est√°n en calma, se encargar√° de llevarnos y seducirnos a trav√©s de lo sencillo y de lo cotidiano hasta profundizar bien en los grandes enigmas de todos los tiempos. La prosa que maneja el autor es rica, esmerada, cuidada hasta el detalle, y con ella sabr√° dibujarnos a la perfecci√≥n ese amor que siente un padre hacia su hijo y un hijo hacia su padre. O tambi√©n la angustia de ese hijo que nada podr√° hacer por aliviar los sufrimientos f√≠sicos del padre, excepto acompa√Īarlo y permanecer junto a √©l en sus √ļltimos d√≠as.

La narraci√≥n ser√° sobre todo lineal con alg√ļn ligero flash back puntual para recordar con a√Īoranza alg√ļn momento feliz vivido de la infancia o de la juventud de uno u otro, pero sobre todo, estar√° aqu√≠ el presente y quiz√° tambi√©n el futuro porque el libro parece querer decirnos algo importante: “Llega la muerte, pero la vida contin√ļa”. Y si m√°s o menos hemos hecho lo correcto ser√° un trago que podremos y sabremos afrontar con cierta calma, madurez y dignidad.

Es un viaje o un recorrido luminoso, como dec√≠amos, a trav√©s del presente. Sin duda un hermoso canto a la vida y a la vez a la muerte. A este libro lo podemos considerar una obra maestra, una peque√Īa joya de la literatura europea. La editorial Min√ļscula lo sab√≠a y, por eso, nos lo trae a nuestras manos demostr√°ndonos con ello de nuevo su buen hacer y sorprendi√©ndonos gratamente. De hecho, grandes escritores como Manuel Vilas se declaran fervientes admiradores de este libro.

De √©l podemos decir que fue escrito en 1942 por Giani Stuparich (Trieste 1891-Roma 1961) que junto a otros escritores como Scipio Slataper, Carlo Michelstaedter, Enrico Mreule y Carlo Stuparich vivieron los convulsos inicios del siglo XX y que, entre otras cosas, se lamentaban de que a su ciudad, Trieste, en otro tiempo activo puerto del Imperio Astro-H√ļngaro le faltara tradici√≥n cultural y esp√≠ritu integrador para poder convertirse en un puente en el que confluyeran esta antigua civilizaci√≥n con otras nuevas. Quiz√° esta angustia existencial es la que condujo a alguno de estos escritores al suicidio (como fue el caso de Michelstaedter) o, directamente, a la muerte en la Primera Guerra Mundial (como le ocurri√≥ a Slataper o al propio hermano del autor, Carlo Stuparich). Y, con ello, de alguna forma Stuparich se vio en la obligaci√≥n de continuar con  la labor del grupo y acab√≥ convirti√©ndose en todo un referente de la literatura triestana (que hunde sus ra√≠ces o esencias en la meditaci√≥n acerca del tema de la enfermedad y de la muerte). El autor, haciendo gala del estupendo intelectual responsable que era, nos dej√≥  algunas novelas y ensayos, pero todos parecen coincidir en que donde m√°s destac√≥ fue sin duda en la memoria autobiogr√°fica y en los relatos breves, g√©nero este √ļltimo en el que simplemente impresiona hasta el l√≠mite, he aqu√≠, si no, La isla, un relato que nos dejar√° sin palabras y hasta sin aliento, ya que en ella sin duda supo dejarnos lo mejor de s√≠ mismo tanto a nivel de escritor como en calidad de ser humano. Una obra de incalculable valor y lectura imprescindible.



Rese√Īado por Javier √öbeda Ib√°√Īez (Culturamas)



Si quieres hacerte con un ejemplar, puedes hacerlo desde el siguiente enlace: La Isla (Paisajes narrados)



2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    No tengo ning√ļn libro de min√ļscula y creo que es una falta que tengo que arreglar pronto porque parece ser una editorial de much√≠sima cal√≠dad. Este tiene una pinta incre√≠ble, pero he de decir que me asusta un poco el argumento...

    Probablemente el día que me pase por la Central en Madrid me haga con él, es una de las mejores librerías cuando se trata de editoriales independientes.

    ¡Un beso!

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  2. Seguro que me engancharía!
    Besos

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