20 feb 2015

"Zapatos italianos" de Henning Mankell


Sinopsis

Fredick Welin, médico retirado, vive solo y alejado del mundo en una isla junto a la costa sueca; pero su reclusión voluntaria se ve perturbada un día por la llegada de un antiguo amor al que abandonó en el pasado. Se trata de Harriet, quie, gravemente enferma, ha venido a pedirle que cumpla una antigua promesa de juventud: llevarla a una laguna al norte del país. Con su presencia, Harriet saca a Fredrik de la apatía en que éste vive sumido y es el detonante para que él se decida a saldar viejas cuentas con su pasado. Entre otras, el terrible secreto que lo alejó de la profesión y por el que decidió huir del mundo, o el conocimiento de Louise, la hija que Harriet tuvo de él y cuya existencia le había ocultado.

Datos Técnicos

Editorial: Tusquets
N√ļmero de p√°ginas: 376
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788483830253
A√Īo de edici√≥n: 2007
Precio: 19€

Sobre el autor: Henning Mankell

Impresiones

El escritor sueco Henning Mankell (Estocolmo, 1948) es uno de los maestros indiscutibles del g√©nero policiaco, y tambi√©n es un excelente novelista, autor nada m√°s ni nada menos de obras de teatro, art√≠culos, ensayos y libros para ni√Īos que han gozado siempre del favor del p√ļblico, Henning Mankell, en parte o mucho, es uno de los principales responsables del auge de la llamada novela negra, sobre todo debido a su serie Wallander, protagonizada por el sagaz y peculiar inspector Kurt Wallander; un polic√≠a dotado de un sexto sentido para apresar a los criminales, y de ah√≠ su magn√≠fica labor en la resoluci√≥n de todos sus casos. Y no s√≥lo es un sabueso incre√≠ble, sino que, adem√°s, es un ser humano sensible, que vive con bastante intensidad los problemas del mundo, en general, y de las personas que tiene cerca —como familiares, amigos y compa√Īeros de trabajo—, en particular, ya que nada parece escap√°rsele a Kurt Wallander.

Los casos del ya archiconocido inspector Wallander han sido llevados a la televisión en dos ocasiones, de modo que contamos con una versión inglesa protagonizada por Kenneth Branagh, y con otra versión sueca de sus famosos casos.

Las obras de Henning Mankell —traducidas a m√°s de cuarenta idiomas, con unas ventas que ascienden a m√°s de veinte millones de ejemplares— cuentan con el benepl√°cito tanto del p√ļblico como de la cr√≠tica especializada. Hecho que revierte en una enorme cantidad de libros vendidos y tambi√©n en que este autor haya obtenido prestigiosos premios que han ido sazonando poco a poco su exitosa carrera literaria.

Henning Mankell, además, es un escritor muy concienciado con los problemas sociales y políticos de su tiempo; algunas de sus novelas forman parte de ese arraigado compromiso en defensa, siempre, de los derechos humanos, sociales y políticos de los más desfavorecidos.

En la actualidad vive a medio camino entre su Suecia natal y su amada Mozambique —Henning Mankell guarda una conexi√≥n especial con √Āfrica, con su cultura y tambi√©n con sus gentes; y ese feeling entre √Āfrica y √©l lo ha llevado alguna vez hasta sus historias—, donde dirige el Teatro Nacional Avenida de Maputo.

Henning Mankell ha demostrado en todas sus novelas que el amor es un bálsamo que lo cura todo, y en Zapatos italianos esa medicina natural se propaga a través de cada una de sus páginas y también de cada uno de sus personajes hasta conseguir sanar más de un alma tanto en la ficción como en la realidad.

En Zapatos italianos, todos sus personajes son “zapatos rotos”, que necesitan una recomposici√≥n muy dif√≠cil, d√©biles de voluntad, y corazones destrozados; lo que es, en el √°mbito afectivo, una realidad cada vez m√°s generalizada.

Fredrik Wellin es el personaje principal de Zapatos italianos, y es, adem√°s, el encargado de ejercer las funciones de narrador, lo que dota a la historia de un tono intimista y personal, estableciendo un vis a vis muy directo y conmovedor con el lector.

Fredrik, médico retirado, vive, alejado del mundo, en una solitaria isla de su propiedad, próxima a la costa de Suecia. Así se nos presenta al principio de la novela al protagonista y narrador de Zapatos italianos; pero conforme va avanzando el relato vamos entendiendo mejor el porqué de su impuesta y, en ocasiones, desgarradora soledad.

Fredrik, unos a√Īos atr√°s, hab√≠a sido un eminente y reconocido cirujano de un hospital norteamericano. Tras cometer un lamentable error en el quir√≥fano —le amput√≥ el brazo equivocado a una paciente—, decidi√≥ abandonar para siempre su profesi√≥n, y aislarse de la vida e incluso de las personas, evitando casi cualquier contacto con el mundo.

Cuando el protagonista de Zapatos italianos nos confiesa su tormento, comenzamos a entenderle mejor. No ha sido el azar el que lo ha empujado a vivir en un lugar inhóspito, sino que ha sido él mismo quien se ha autoimpuesto este castigo para purgar sus culpas.

Antes de que Fredrik nos abra su coraz√≥n —a los lectores nos convierte en sus confidentes— y nos desnude su alma, nos resulta un tipo de lo m√°s exc√©ntrico, adem√°s de singular; pero al confesarnos sus errores y desvelarnos la culpa que almacena su incansable mente atormentada, empezamos a mirarlo con nuevos ojos, impregnados de perd√≥n y de comprensi√≥n. La conclusi√≥n a la que llegamos es sencilla, todos estamos expuestos a equivocarnos, y tenemos derecho a enmendar nuestros errores, sin depender del tiempo que haya transcurrido desde que los cometimos.

Después de su negligencia médica, Fredrik abandona para siempre su profesión, y se retira del mundo. Para su destierro voluntario elige un lugar en sintonía con su propio mundo interior: un sitio lleno de incomunicación, frío, vacío y soledad. Un espacio glaciar que sintoniza con sus emociones y sus sentimientos a la perfección.

En suma, parece que Fredrik no es capaz de perdonarse, pero s√≠ de autocastigarse todo lo que sea necesario. S√≥lo habla, de vez en cuando, con Jansson, el cartero hipocondr√≠aco, que le lleva las cartas y que se convierte as√≠ en su √ļnica conexi√≥n con el mundo exterior a trav√©s de sus peque√Īas conversaciones triviales y preguntas constantes acerca de su salud.

Su vida es mon√≥tona y repetitiva: todas las ma√Īanas, sea invierno o verano, sale a nadar en las ateridas aguas del lago que hay en su isla.

Por otra parte, vive con un gato, un perro y un hormiguero, que crece y crece en la habitación de invitados; y, cómo no, con sus remordimientos, que al igual que las hormigas siempre van en aumento.

Y en eso consiste su rutinaria y solitaria vida: levantarse, nadar, comer, observar su hormiguero, pensar, culpabilizarse por lo ocurrido, y poco m√°s.

Pero la vida le tiene preparada una sorpresa, cuando Fredrik ya daba por perdida su existencia —su destierro voluntario es una manera de pagar por sus culpas, ya que √©l mismo se juzg√≥ y se conden√≥ para saldar cuentas con su conciencia; los errores cometidos en su pasado lo mantienen encarcelado en la prisi√≥n de barrotes invisibles pero dolorosos que √©l mismo ha construido—, una ma√Īana de un congelado invierno n√≥rdico, su pasado regresa; mientras mira por la ventana, ve c√≥mo se acerca hasta su casa, apoyada en unas maletas, Harriet, una se√Īora que cincuenta a√Īos atr√°s hab√≠a sido su pareja sentimental. Harriet, ahora enferma terminal, visita a Fredrik para que cumpla con una promesa que le hizo cuando ambos eran j√≥venes: llevarla a visitar una laguna que hay en el norte del pa√≠s.

A pesar de que Fredrik en su momento la había abandonado sin apenas darle explicaciones, Harriet había conseguido perdonarlo, después de superar el sufrimiento que le provocó en su día su huida.

“El amor es un alivio”, le dice Harriet a Fredrik; no sin antes haberle dicho tambi√©n: “tampoco he odiado a nadie como te odi√© a ti. Pero el odio duele y yo ya tengo bastante dolor”.

Y en medio de todo este discurso se cuela una frase crucial de perd√≥n, totalmente inolvidable, de tan solo cinco palabras: “El amor es un alivio”.

Para seguir corroborando esas benditas y necesarias cinco palabras, Harriet, a modo de colof√≥n, le dice a Fredrik: “El amor es un alivio. Un remanso, tal vez incluso una seguridad que le resta horror al encuentro con la muerte”.

Y esta conmovedora declaraci√≥n, que llevaba a√Īos aguardando poder salir del coraz√≥n de Harriet y que lo hace ahora debido a su precaria salud y a que siente que debe ir cerrando etapas sin m√°s dilaci√≥n, provoca que Fredrik salga del bloqueo emocional, en el que estaba sumido hasta entonces.

Adem√°s, Harriet es portadora de un secreto; su hija Louise, tambi√©n es hija de Fredrik, as√≠ que, de repente, Fredrik se encuentra a sus setenta a√Īos con una hija que desconoc√≠a, adem√°s de tener que asistir al final de la vida de un amor de juventud.

La llegada de Harriet con su ba√ļl de los recuerdos y sus secretos le abre una puerta a la vida, oblig√°ndolo, por voluntad propia, a realizar un viaje interior a trav√©s de lo vivido en los √ļltimos a√Īos, un viaje en el que por fin es capaz de afrontar su pasado.

Un recorrido que, por otro lado, realizar√° junto a Harriet, paradojas aparte, y en el que Fredrik recuperar√° su vida, una vez que consiga perdonarse, gracias al amor y a la comprensi√≥n de su antiguo amor, y en el que Harriet se despedir√° a su vez de manera apacible de la suya habiendo visto su √ļltimo deseo cumplido.

De este modo, la llegada de Harriet no s√≥lo le devuelve la vida, sino que se la cambia por completo. Sale del escondite en el que llevaba metido m√°s de una d√©cada e inicia un aprendizaje que ya nada tiene que ver con el tormento y los remordimientos. Y en este viaje hacia s√≠ mismo y los errores cometidos en su pasado, Fredrik se perdona y se concede una tregua; comenzar, a los setenta a√Īos, a convivir con una nueva realidad: una hija adulta, acompa√Īar a Harriet en sus √ļltimos d√≠as, adem√°s de cuidar de ella, relacionarse con las personas, y pedirle perd√≥n a la mujer a la que le amput√≥ el brazo equivocado.

Fredrik cumple con su promesa, y lleva a Harriet al lago; casi se ahoga, pero Harriet consigue salvarlo.

Tambi√©n visita a su hija en el tr√°iler en el que vive en medio del bosque y juntos van a ver a un aut√©ntico artesano que hace a mano zapatos italianos, no m√°s de un par al a√Īo.

Fredrik sabrá aprovechar esta segunda oportunidad que le da la vida. Por eso, esta novela es como un manual imprescindible que aborda temas universales: la soledad, el perdón, las segundas oportunidades, los remordimientos, el poder curativo del amor, la vejez, el dolor, la enfermedad, cómo se valora la vida cuando la muerte está cerca, los reencuentros y la comprensión, entre otros.

Por todo ello, recomiendo fervientemente leer Zapatos italianos, de Henning Mankell, una buena novela, que nos hará reflexionar sobre la vida y que al mismo tiempo sabrá emocionarnos hasta la médula.







Si quieres hacerte con un ejemplar puedes hacerlo desde el siguiente enlace: Zapatos Italianos (Maxi)



7 comentarios:

  1. La tengo hace tiempo pendiente de leer, ya que todav√≠a no conozco al autor, y con tu rese√Īa me la has recordado. Espero encontrar el momento de encontrarle un hueco.
    Saludos.

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  2. Lo lei hace mucho, y guardo buen recuerdo de el.

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  3. Por ahora lo dejo pasar que tengo muchos pendientes por leer.

    Saludos

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  4. He seguido la obra de Mankell desde sus primeras traducciones en Espa√Īa y me "engancg√≥" desde el principio, primero con su inspector Wallander, pero m√°s adelante comprob√© que es un autor compelt√≠simo. Sus obras al margen de Wallander, son de una intensidad y calidad quiz√° m√°s destacables y entre ellas destaco esta que comentas.
    Muy buena rese√Īa.

    Saludos!

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  5. Este es uno de mis autores eternamente pendientes...

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  6. M√°s que apuntado, gracias por la magn√≠fica rese√Īa! Un saludo :D

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  7. Me encanta este autor. La serie Wallander me gustó mucho, y este lo tengo en la lista de pendientes....
    Gracias por el post
    Un besito

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