"La mujer que vivió un año en la cama" de Sue Townsend


Sinopsis

El día en que sus hijos, unos gemelos superdotados, se marchan a la universidad, Eva cruza la puerta de su casa y se mete en la cama en pleno día. No está enferma. No está cansada. Y, desde luego, no tiene una aventura. Simplemente, ha llegado el momento de decir basta. Una novela delirante y profunda sobre lo que sucede cuando alguien deja de ser lo que los demás desean que sea. Una sátira brillante sobre la familia y la sociedad modernas.



Datos Técnicos

Editorial: Espasa
Título Original: La dona que va decidir no sortir del llit durant un any / The woman who went to bed for a year
Número de páginas: 424
Encuadernación: Tapa blanda / Ebook
ISBN: 9788467025477
Año de edición: 2013
Precio: 19€ / 7€

Sobre el autor: Sue Townsend

Impresiones


Esta es una de esas novelas que llaman la atención por una buena combinación entre título y portada. Ese singular título unido a un argumento cuanto menos original, hicieron que me animara a leer una obra que prometía hacerme pasar un rato agradable. 

Lo primero que a uno se le viene a la cabeza al leer este título es que la protagonista, Eva, debe de sufrir una enfermedad que la impide levantarse de la cama y realizar una vida normal. Por eso lo curioso es encontrarse con una persona cuya dolencia es simple y llanamente que está cansada de su vida y necesita tumbarse y no hacer nada más.

¿Qué ha llevado a Eva hasta esa situación? Ha sido la ama de casa perfecta, a ello ha dedicado su vida. Se casó con un astrofísico de gran reputación que ha resultado un fraude, pues lleva más de ocho años engañándola. Es madre de dos mellizos, Brianne y Brian, que justo acaban de abandonar el hogar para entrar en la universidad. Ese hecho parece haberle dado el último empujón para decir "ya no puedo más", y dejarse caer en la cama, donde empezará a reflexionar, a enfrentarse a la infidelidad y a las decepciones que ha sufrido

Gritó su nombre.
Ella no contestó.
Abrió la puerta del dormitorio.
—Aquí estás —dijo él.
—Sí, aquí estoy.
—¿Estás enferma?
—No.
—¿Por qué estás en la cama, vestida y con zapatos? ¿A qué estás jugando?
—No lo sé.
—Es el síndrome del nido vacío. Hablaron de eso en la radio. —Al ver que ella no decía nada, continuó—: Bueno, ¿y vas a levantarte?
—No, no me voy a levantar.
—¿Y qué pasa con la cena? —preguntó él.
—No, gracias. No tengo hambre.
—Me refería a mi cena. ¿Hay algo?
—No lo sé —contestó—. Mira en el frigorífico
Eva se convertirá, sin pretenderlo, en la heroína de muchas mujeres que se encuentran con que sus sueños de juventud fueron modificados por las circunstancias de la vida. Es fácil comprender lo que nos cuenta, sentir esas sensaciones que la oprimen y enfadarse con los que la rodean. Y no porque sean malas personas, no, simplemente son humanos y se comportan como tales. Eva es una mujer-madre-esposa de esas que abarcan todo y más, pero que sin embargo no se ven reconocidas.

El estilo de la autora es fresco, con abundantes diálogos y pocas descripciones, lo que confiere a la historia de un ritmo ágil que te lleva a avanzar en la lectura sin dificultad. El final me ha sorprendido, esperaba que fuera más cerrado, que no dejara cabos sueltos y cerrara todas las tramas abiertas, pero no lo hace. Cabe destacar ese toque de humor que encontramos en algunas escenas, y que consiguen dibujar una sonrisa en nuestro rostro. Desde luego es fácil imaginar lo sobrepasado que se verá el marido cuando deje de ser el trabajador acomodado que tiene todo hecho en casa para lidiar con la situación que se le ha venido encima.

Una historia pintoresca y cercana que te hará pasar un buen rato mientras disfrutas de su lectura.

PD: No os perdáis la escena de Navidad.


Si quieres hacerte con un ejemplar, puedes hacerlo desde los siguientes enlaces:
Anterior
Siguiente »