23 mar 2009

Entrevista a Lola Beccaria. 24 de Marzo de 2012



Muchos recordar√©is un libro que os presentamos en las primeras semanas de este a√Īo, "Zero", una historia fresca, llena de mensajes que nos hacen reflexionar. Hoy os traemos la entrevista a su autora, Lola Beccaria, que amablemente ha contestado a todas nuestras preguntas. El resultado es una entrevista muy completa y entretenida. Esperamos que la disfrut√©is tanto como nosotros.

Biografía: Lola Beccaria
Rese√Īa: Zero



En primer lugar, cu√©ntanos algo de ti. ¿Con qu√© tres palabras te definir√≠as?
Aunque es complicado resumirse en tres palabras, y lo l√≥gico ser√≠a escurrir el bulto ante esta pregunta excus√°ndome por su imposibilidad, me voy a arriesgar a pringarme. Yo dir√≠a que si tuviera que elegir tres adjetivos con los que sentirme identificada estos ser√≠an aventurera, filos√≥fica y leal. Aventurera implica curiosidad por el mundo, ganas de probar y experimentar, y cierta actitud apasionada y l√ļdica ante los retos desconocidos. Por su parte, filos√≥fica implica una tendencia a sumergirme en la profundidad del pensamiento, y un gusto por la indagaci√≥n personal, por la reflexi√≥n sobre el mundo y sobre la existencia humana. Y por √ļltimo, leal implica un lazo indestructible con relaci√≥n a lo esencial, a los seres queridos, a los amigos, a los amores y a los ideales que alfombran mis sue√Īos. En eso, soy un roble, una roca.

¿C√≥mo y cu√°ndo descubriste tu vocaci√≥n por la escritura? ¿Recuerdas qu√© fue lo primero que escribiste? 
Mi primera experiencia literaria fue en el colegio. Tendr√≠a yo unos nueve a√Īos y me gustaba un ni√Īo de mi clase. Un d√≠a le escrib√≠ un poema, y se me ocurri√≥ d√°rselo. As√≠ que dicho y hecho. Cual aut√©ntica kamikaze me acerqu√© a √©l y se lo entregu√© como quien ofrece el sagrado c√°liz de su propio coraz√≥n. El chaval abri√≥ el papel con cara de p√≥quer, lo ley√≥ con igual cara de p√≥quer y finalmente, y sin decir nada, se dirigi√≥ al corcho de la clase y lo colg√≥ all√≠ de una chincheta. A continuaci√≥n llam√≥ a todos los compa√Īeros de clase, que se fueron acercando al corcho y leyeron mi poema entre admiraci√≥n y risas. Mientras, yo quer√≠a que me tragara la tierra, pero no consegu√≠a reunir las suficientes fuerzas como para huir, dejando aquel escenario para esconderme en cualquier agujero. No, aguant√© a pie firme aquella situaci√≥n, aunque m√°s tarde, ya a solas, decid√≠ que jam√°s volver√≠a a escribirle un poema a ning√ļn hombre. Entonces no supe el real significado de aquella experiencia, pero hoy, andando el tiempo, he sabido que aquella fue en realidad mi primera publicaci√≥n y que Jos√© Luis, que as√≠ se llamaba el ni√Īo, hab√≠a sido mi primer editor. Un poema de amor escrito por m√≠ hab√≠a llegado a un grupo de lectores publicado en el corcho de la clase y yo hab√≠a sido capaz de soportar la exposici√≥n de mis m√°s √≠ntimos sentimientos en p√ļblico.

¿Hay alguna lectura o autor que haya sido decisivo para tu irrupci√≥n en la escritura? 
No soy consciente de ello. Es una pregunta que, adem√°s, nunca me hab√≠a planteado. He sido una lectora voraz y compulsiva, desde ni√Īa. Pero creo que lo que hizo que me convirtiera en escritora no tiene que ver con mi vocaci√≥n lectora. Al menos no directamente, no como la espoleta que me dispar√≥ hacia esa vocaci√≥n. Adem√°s, y aunque empec√© escribiendo ese poema de amor a los nueve a√Īos, yo soy una escritora tard√≠a. Hasta los 26 a√Īos no empec√© a escribir con la clara conciencia de querer ser escritora. Y surgi√≥ de un radical cambio de rumbo en mi vida. En ese justo momento hice una elecci√≥n crucial, que, sin yo saberlo entonces, habr√≠a de determinar mi existencia a partir de entonces, mis elecciones vitales, mi forma de vivir la vida. Elegir ser escritora entraba dentro de un mismo saco. Dejar de ser una persona convencional que busca lo convencional. Y, por eso mismo, tuve que pagar un precio. Pues uno no se aparta del camino recto, de los esquemas de vida de los dem√°s, sin consecuencias. Aunque ha valido la pena, y volver√≠a a hacerlo.

¿Tienes alg√ļn tipo de rutina establecida a la hora de ponerte a escribir?
No soy nada mani√°tica, lo siento. Pero s√≠ me gusta tener un entorno agradable para escribir. Prefiero hacerlo por las ma√Īanas, porque es cuando tengo la cabeza m√°s despejada. Y solo necesito una ventana por donde asome el cielo. Nada m√°s. Mi mesa de trabajo est√° frente a una ventana por la que se ven los tejados de Madrid, lo cual me permite mirar al horizonte cuando paro de escribir y tomo aliento para continuar. Luz y apartamiento, con eso me apa√Īo. No me importa el ruido de la calle, a lo lejos. Me abstraigo con bastante facilidad.

Cuando te pones a escribir, ¿Tienes en mente lo que vas a escribir o vas improvisando? 
En cierto modo improviso, sí. Aunque no se puede uno sentar ante el ordenador, o ante el papel, y, de la nada, como si se tratase de la chistera de un mago, sacar una paloma o un conejo sin previamente haberlo planificado. Para escribir una novela hay que hacer un trabajo previo de documentación y recopilación de datos, y hay que conocer, al menos esquemáticamente, el argumento, el carácter de los personajes, ciertos detalles de su biografía, y hacia dónde quieres que vaya la historia, lo que quieres contar realmente. Otra cosa es que, conforme vas escribiéndola, los personajes te pidan cambios o te sorprendan en su devenir. Me gusta, desde luego, que escribir se convierta en una aventura de conocimiento, e ir casi a ciegas por algunos pasajes, como si yo misma estuviera inmersa en esa oscuridad, buscando algo de luz, una salida. Y, al igual que me pasa con cualquier historia ajena, no me gusta que me cuenten el final, ni siquiera cuando soy yo la narradora.

Para aquellos que no conozcan Zero, preséntasela.
Siempre so√Ī√© con escribir un libro bonito, especial, en la l√≠nea de El Principito o Alicia en el Pa√≠s de las Maravillas, para todas las edades, una historia preciosa, m√°gica, de esas en las que desde la primera p√°gina el lector se sienta a gusto, comprendido, y que se le invite a una aventura de conocimiento que al final le haga sentirse aliviado, satisfecho, lleno de fuerza y energ√≠a, y que tambien mantenga su inter√©s, y le divierta. Un lugar donde por fin poder mirarnos al espejo y vernos guapos y llenos de virtudes. Una historia en la que contar c√≥mo podemos sacar partido a nuestras aparentes imperfecciones y despertar y recuperar el potencial que todos llevamos dentro, pues son esas imperfecciones las que en realidad nos hacen √ļnicos y maravillosos. Mi aspiraci√≥n era dise√Īar un reino donde poder dar rienda suelta a nuestra ingenuidad, rabiosamente, y no sentirnos avergonzados, construir una pista de vuelo donde nos crezcan las alas.

¿De d√≥nde surge la idea de escribir esta novela?
Este libro es un acto de amor. Es la promesa que le hice a alguien, y al mismo tiempo es una ofrenda a la gente que quiero. Es una ofrenda para mis lectores, para los de siempre y para los que quieran unirse al grupo. Es una invitaci√≥n a entrar y acomodarse en estas p√°ginas. Para vivir, de la mano de Zero, el protagonista, una aventura llena de humor, apasionante y √ļnica.

¿Qui√©nes son los protagonistas?
El protagonista es Zero, un chico que vive en un mundo aparentemente perfecto, de riqueza y estatus, pero √©l siente que no encaja all√≠ ―hace lo que no quiere hacer, est√° donde no quiere estar y pretende ser lo que no es―, y finalmente se va de casa porque necesita encontrar su verdadero hogar, el lugar donde poder ser quien de verdad es. Y acaba cayendo en un territorio m√°gico, llamado "Satarip", que es "piratas" al rev√©s porque all√≠ viven unos piratas a los que les gusta llevar la contraria, divertidamente rebeldes e incorrectos, tan ingenuos como para creer que pueden cambiar el mundo y tan cabezotas y decididos como para conseguir hacerlo de verdad. Y all√≠ Zero se dar√° cuenta de que no hay por qu√© conformarse con lo que nos han vendido, sino que se puede construir un mundo diferente, del que s√≠ poder sentirse parte, en el que s√≠ poder encajar por fin.

Un ni√Īo rico que se enamora de quien le atraca, una persona totalmente opuesta a √©l, que despierta su curiosidad. ¿En qu√© se basa esa atracci√≥n? 
Zero se enamora de Isla, la chica que lo atraca, es cierto, pero no solo se enamora de ella: de lo que acaba enamor√°ndose Zero, a lo largo de la novela, es de la propia vida. A partir del momento en que conoce a Isla, empezar√°n a pasarle cosas extraordinarias, y comenzar√°, imparable, su radical proceso de metamorfosis. ¿Y c√≥mo ocurre tal cosa? Te enamoras de la vida cuando eres capaz de salir de ti mismo y observar a tu alrededor. Entonces empiezas a ver la belleza de lo ajeno, de lo que est√° fuera de ti, la belleza de los dem√°s. Zero conoce a Isla y se enamora de ella, pero tambi√©n conoce a Tuya, una tortuga que lo empuja a irse de casa, y se enamora de ella; y conoce a Carlo, el perro que le har√° de c√≥mplice, su leal amigo que le ayudar√° en toda su aventura, y se enamora de √©l; y tambi√©n conoce a Arke, que es el capit√°n de los piratas, su protector y mentor, y se enamora de √©l... Y as√≠, poco a poco, Zero aprende a amar. Y cuando por fin sabe amar, se acaba enamorando de la vida misma, y la vida, a su vez, le corresponde y se enamora de √©l.

Un libro que nos habla del quid de la felicidad, ¿Crees que la sociedad actual ha olvidado donde se halla la verdadera felicidad? 
Precisamente quer√≠a recoger todas esas sensaciones que hay en el aire que actualmente respiramos, de rebeld√≠a, de insatisfacci√≥n, de no encajar, de vivir en un mundo injusto e imperfecto. Por eso, escribir "Zero" ha sido un acto de insubordinaci√≥n contra este mundo de obligaciones y consignas, que nos exige que seamos felices y perfectos, y nos hace sentir culpables por no conseguir serlo. Nos han desvitalizado, nos han desunido, dictan nuestros actos, nos dicen lo que tenemos que hacer de la ma√Īana a la noche, nos han robado los sue√Īos y nos han hecho olvidarnos de cu√°les son nuestras aut√©nticas necesidades. ¡Necesitamos recuperar la ambici√≥n y la capacidad de ilusionarnos! ¡Necesitamos unirnos, encontrar a nuestro grupo, apoyarnos en √©l! ¡Estamos llenos de pasi√≥n y energ√≠a, y todav√≠a quedan monta√Īas por escalar, mares por navegar y metas por conseguir!

Abordas el tema de “el dinero no da la felicidad”, sino que la felicidad est√° en otros sitios que muchas veces cuesta encontrar y a los que muchas veces no damos importancia. 
Dinero, belleza y estatus los tres pilares sobre los que residen las aspiraciones y sue√Īos de la sociedad actual y creo que est√°n agostados; se ha demostrado que no nos hacen felices y ya no podemos enga√Īarnos m√°s. Estamos presos en una tela de ara√Īa, inmovilizados con unos valores de los que si nos separamos nos sentimos perdidos, porque, en realidad, creo que lo que nos pasa no es tanto que queramos ser guapos, ricos y famosos como que llevamos tanto tiempo aferrados a esas aspiraciones que no sabriamos sustituir estos valores por otros; nos da v√©rtigo y preferimos pensar que el dinero o la belleza o el estatus nos dan la felicidad, cuando hemos perdido de vista qu√© otras opciones puede haber. Yo he escrito Zero en busca de otras alternativas. No puedo evitar re√≠rme, tomar con sentido del humor esas tres cosas, cuestionarlas y tratar de demostrar que est√°n sobrevaloradas y que en realidad son valores e ideales falsos, vac√≠os, sin fundamento. Y proponer otras opciones, desmontar los t√≥picos sobre los que estos supuestos valores se sostienen. Eso no significa que lo que compra el dinero no sea, en un momento dado, algo que no se pueda o no se deba disfrutar, solo digo que nos dejamos el alma en unas aspiraciones de resultado dudoso. Yo no digo que esos valores no sean interesantes, solo digo que tal vez hay otros, ocultos bajo esos, que sean todav√≠a m√°s interesantes, y que no nos dejan verlos porque, al no basarse en el consumo, no le convienen al sistema econ√≥mico que nos controla y gobierna, que coloniza y canibaliza nuestros verdaderos ideales.

Desde tu punto de vista, ¿Es complicado diferenciar entre lo que uno quiere y lo que uno hace por satisfacer a los dem√°s? ¿Seguir tus sue√Īos o los de los dem√°s? 
Se nos acusa a los ciudadanos, a los adultos y a los j√≥venes, de no estar motivados. Pero ¿c√≥mo vamos a estarlo si han acabado por aplastar nuestros sue√Īos sustituy√©ndolos por unos valores artificiales, que no son nuestros sino los de la sociedad? Y esos valores se nos han encasquetado s√≠ o s√≠, sin darnos cuenta nos hemos subido al barco que iba en esa direcci√≥n, justamente tal vez en direcci√≥n contraria a nuestros genuinos sue√Īos. Y queriendo ser como los dem√°s, hemos ido dejando atr√°s lo que amamos. Por eso necesitaba construir un territorio m√°gico en el que el lector se pudiera liberar de lo establecido. Un territorio en el que las leyes y normas no fueran las habituales, un laboratorio de ensayo donde poder so√Īar y experimentar algo distinto, para demostrar que un mundo diferente es posible. Porque nadie es un h√©roe cuando comienza algo. Estamos llenos de dudas, temores, y al final si somos h√©roes lo somos un poco a rega√Īadientes, aunque luego nos alegremos de haberlo sido. Y porque todos necesitamos ser, en el momento crucial, los h√©roes de nuestra propia vida.

Zero nos invita a escuchar a nuestro coraz√≥n, ¿Tanto nos cuesta hacerlo? 
A veces no es tan sencillo escuchar a nuestro coraz√≥n, claro que no, pues toneladas de escombros de la sociedad tapian nuestras emociones, pero hay que confiar en que el coraz√≥n tiene v√≠as extraordinarias para hacerse entender, para comunicarse con nosotros mismos. Lo que hace Zero es invitarnos a entrar en Satarip, ese reino m√°gico, para acompa√Īarnos en una aventura en la que, al final, una vez limpios de prejuicios y habiendo puesto en tela de juicio esos valores impuestos de la sociedad, tal vez podamos conectar con nuestros verdaderos sue√Īos, con lo que de verdad hace brillar nuestra mirada y acelerar el ritmo de nuestro coraz√≥n. Los sue√Īos que nos emocionan, los que hacen que nuestra sangre se esponje y nuestro pecho se expanda. Por eso, una de las recomendaciones de Arke, el capit√°n de los piratas, es que no persigas nunca lo que te deja indiferente. Es el sue√Īo de otros, no el tuyo. No dejes que te programen los sue√Īos. Nunca emprendas una aventura que no haya dictado tu coraz√≥n. No te niegues a ti mismo la oportunidad de intentarlo. ¡Lucha por lo que deseas!

A lo largo de la historia veremos una gran transformaci√≥n en Zero llegando a conocer y a integrarse en un grupo de piratas. ¿A qu√© clan de piratas te hubiera gustado pertenecer y por qu√©? 
Pues me gustan todos los clanes de piratas, pero el que m√°s me gusta es el clan de los Fil√≥sofos, que es el que elige Zero. Me identifico mucho con √©l, claro. Ya he dicho antes, a la hora de elegir los adjetivos que me definen, que me considero una persona filos√≥fica. Me encanta la reflexi√≥n, el an√°lisis, soy curiosa, una investigadora de la personalidad humana. Y adem√°s, me encanta el sentido l√ļdico, alejado de cualquier pragmatismo, que tiene la filosof√≠a. Los pensadores ―al menos los que a m√≠ me interesan― son rebeldes para poder ser libres, pero a cambio, pagan el precio de no adaptarse a la sociedad, que muchas veces es la marginaci√≥n o la incomunicaci√≥n o la soledad. Son capaces de construir un mundo alternativo, un territorio independiente en el que poder permanecer al margen de ideolog√≠as, de fundamentalismos. Viven en las nubes. Y sue√Īan todo lo que pueden. Y para ellos es importante la generosidad: entregan a los dem√°s su esfuerzo, el fruto de sus reflexiones, que consideran lo m√°s valioso que pueden ofrecer.

¿C√≥mo definir√≠as tu estilo a la hora de escribir?
Alguien defini√≥ una vez lo que yo escrib√≠a como literatura emocional. Y lo cierto es que, aun cuando detesto los encasillamientos, me gust√≥ esa etiqueta, tal vez porque no es una etiqueta al uso, ni responde a un g√©nero establecido. En realidad, lo que m√°s me interesa como materia narrativa es el conflicto psicol√≥gico del ser humano, sus taras y limitaciones emocionales, estudiar a fondo el proceso por el cual tanto la educaci√≥n y el entorno, como la sociedad con sus enga√Īosos modelos de perfecci√≥n, van sibilinamente estableciendo cortapisas emocionales al ser humano y c√≥mo este se aleja as√≠ de su necesidad m√°s imperiosa y m√°s esencial: amar y ser amado. Me gusta, pues, la novela psicol√≥gica, que analice los sentimientos, que combine emoci√≥n, acci√≥n y reflexi√≥n. Que cuestione la sociedad, sus sacrosantos pilares, los prejuicios, los dogmas, las consignas y proponga v√≠as alternativas.

¿Qu√© destacar√≠as de Zero?
Desde ni√Īa, siempre me han gustado los cuentos de hadas y he odiado las f√°bulas, sobre todo, la de la lechera, que lo pierde todo como castigo por atreverse a so√Īar despierta. Las f√°bulas te dicen lo que tienes que hacer y te cortan las alas, en aras del conformismo y la resignaci√≥n. En cambio, en los cuentos de hadas, la ambici√≥n y la audacia son herramientas preciosas que, junto con el ingenio y el talento personal, te animan a ir a por todas y cumplir tus sue√Īos. Me gusta pensar que Zero es, por tanto, un cuento de hadas con una clara vocaci√≥n de antif√°bula. La creatividad, en momentos de crisis, es uno de los elementos claves para salir adelante. Y por eso mismo, el cuento de hadas puede ser un buen faro para estos tiempos, pues suele partir de una situaci√≥n de crisis o desastre generalizado que afecta a un reino entero, y precisamente gracias a la inteligencia creativa de sus protagonistas, dicha crisis siempre se supera con √©xito.

¿Con qu√© sensaci√≥n crees que acabar√° el lector cuando finalice el libro?
Zero desarrolla toda una teor√≠a econ√≥mica, que he bautizado como rom√°ntica posmoderna. Se trata de una interpretaci√≥n emocional de la econom√≠a: necesitamos cierto idealismo en todos los √≥rdenes de la vida, incluso en el de las transacciones comerciales, un idealismo que derrote al pragmatismo despiadado, y gracias al cual, los grandes tiburones de las finanzas empiecen a sentirse moralmente incompletos y deseen comprometerse con el destino de la humanidad. Creo que cada vez m√°s la felicidad individual va asociada a un compromiso social y a una dimensi√≥n √©tica que implica al grupo entero. En ese sentido, Zero es un canto a la amistad, a la uni√≥n de la gente, una defensa del grupo como herramienta de felicidad y solidaridad.

¿C√≥mo est√° siendo la acogida?
Por lo que me est√°n comentando los lectores, es un libro que se lee muy f√°cilmente y que te invita al optimismo. Precisamente, en la cr√≠tica que sali√≥ de la novela en El Pa√≠s, Susana P√©rez de Pablos dec√≠a textualmente: " En este momento de crisis social, Zero, el protagonista de 17 a√Īos de la nueva novela de Lola Beccaria, transmite un mensaje de esperanza muy apropiado para estos duros tiempos". Zero tiene forma de cuento pero, bajo su aparente sencillez, encierra mensajes m√°s complejos, de esperanza vital. En la estela de libros como Alicia, Momo, Peter Pan o El Principito, Lola Beccaria hace su propia aportaci√≥n personal al g√©nero y desarrolla toda una original filosof√≠a, que transmite al lector a trav√©s de los di√°logos y de un argumento divertido y con toques de humor. Beccaria crea un territorio fant√°stico, diferente y esperanzador, llamado Satarip (la palabra piratas al rev√©s, por eso de que les gusta llevar la contraria), para deleite y reaprendizaje de mayores, e id√≥neo para ilusionar a los j√≥venes". Me parece un resumen precioso de lo que aspira a transmitir la novela.

¿Qu√© fue lo m√°s dif√≠cil de todo el proceso de escritura de esta novela? ¿Qu√© tiempo te llev√≥ escribir Zero? 
No tengo la sensación de haberme enfrentado a ninguna dificultad. Zero surgió de mi interior de manera natural, como si me hubiera estado preparando toda la vida para ello, y lo escribí en pocos meses, pues llevaba en gestación, dentro de mí, desde siempre. Sin embargo, desde el punto de vista técnico, lo más complejo es la construcción de los diálogos. Y en esta novela son la base de la historia. Me gusta mucho este recurso narrativo. El diálogo es la forma de conocimiento más clásica y fructífera. Del diálogo con los otros surgen los grandes momentos de epifanía, el hallazgo de uno mismo siempre se mira en el espejo de los demás. Ya lo decía el psicoanalista francés Lacan: "Todo conocimiento esencial del ser humano pasa necesariamente por el desfiladero de la palabra".

¿Cu√°les son tus pr√≥ximos proyectos? ¿Est√°s escribiendo algo en estos momentos? 
Pues llevo un a√Īo entero d√°ndole vueltas a un tema del que he estado recopilando documentaci√≥n y tomando un mont√≥n de notas para escribir una nueva novela. Pero es algo muy √≠ntimo y no puedo desvelarlo aqu√≠. Solo adelantar√© que tiene que ver con una de mis obsesiones habituales: la aventura del deseo, las herramientas de la seducci√≥n, la b√ļsqueda del amor y c√≥mo conseguirlo. Los entresijos y secretos del arte de amar... y la frustrante imposibilidad de alcanzar lo que el coraz√≥n anhela.

¿Qu√© aconsejar√≠as a aquellos que est√©n empezando a escribir sus primeros textos en estos momentos? 
Pues lo que le dijo el veterano Henry Miller al primerizo Lawrence Durrell cuando este le pregunt√≥ qu√© deb√≠a escribir. Miller le respondi√≥: "Escribe siempre lo que te d√© la gana. Total, se van a cagar igual en ti". No se puede contentar a todo el mundo, siempre habr√° alguien a quien no le guste lo que hagas, por eso mismo merece la pena ser sincero y hacer lo que uno quiere, elegir lo que deseas escribir, que es casi como elegir al tipo de lector que quieres que te lea. Si algo tiene de maravilloso escribir es que es un territorio de libertad, donde solo t√ļ mandas, y solo t√ļ te equivocas. Pero si algo no es aut√©ntico, si es impostado, no va a funcionar. Necesariamente tienes que creer en lo que escribes, y tienes, de alg√ļn modo, que haberlo vivido, que sentirlo vivo, en tu carne y en tu sangre. Solo aquello que est√° escrito con el coraz√≥n llega al coraz√≥n.

¿Alguna an√©cdota en tu carrera como escritora?
La verdad es que no tengo ninguna an√©cdota que pueda destacar, o que resulte, por su singularidad, digna de menci√≥n. Si he de ser sincera, lo que para m√≠ resulta singular, y emocionante, de ser escritora y de publicar novelas, es la reacci√≥n de los lectores. Creo que no hay nada m√°s bello y maravilloso que recibir la respuesta c√°lida y encantadora de aquellos que te leen. Siempre me fascina y me sorprende cuando alguien me dice que despu√©s de leer una novela m√≠a le ha cambiado la vida. ¿C√≥mo es posible, me pregunto yo? ¡Si no soy nadie, si mi trabajo es un grano de arena en la playa, una gota de agua en el mar! Y, sin embargo, para algunas personas, mis novelas han supuesto la iluminaci√≥n en lo oscuro, la respuesta en la incertidumbre, la abertura en el callej√≥n sin salida, o el punto de partida de una nueva mentalidad, de un mundo diferente, el descubrimiento de una vida por estrenar. Y eso es lo que da genuino sentido a mi vocaci√≥n. Es bell√≠simo y apasionante.

¿Qu√© opinas de la entrada de Amazon en el panorama editorial espa√Īol? 
La verdad es que no tengo opinión forjada sobre este tema. Me parece que obviamente, es un sistema cómodo para comprar libros. Y, sin embargo, yo seguiré también comprando en la librería de mi barrio. Creo que es fundamental buscar un equilibrio entre lo moderno y lo clásico para que todo el mundo pueda sostener su negocio y el resto podamos elegir. Además, charlar con un librero entendido es una experiencia idónea para un lector en formación. Y el comodón de turno, de vez en cuando, solidariamente, se puede permitir darse un saludable paseíto hasta la librería más cercana. Le va a sentar de miedo. Los libreros, al menos los que están enamorados de su trabajo, hacen una labor maravillosa en favor de la literatura y hay que hacerles siempre los honores, apoyándolos para que puedan seguir regentando y cuidando el precioso territorio de la imaginación.

¿C√≥mo es el lector ideal?
El lector ideal es aquel que conecta intelectual y emocionalmente con lo que uno escribe, supongo. En el mismo nivel de frecuencia. Pero tambi√©n el lector ideal es aquel que se lanza a la aventura de leerte sin br√ļjula y al final acaba arribando a su propia playa de conocimiento. Es el que te utiliza para entender el mundo y entenderse mejor. Al menos, eso es lo que yo hago como lectora. Me ha pasado con mis novelas: me he ganado muchos lectores de ese modo. Es gente independiente, curiosa, ansiosa de experiencias, de conocimiento. Y s√© que ley√©ndome les he abierto alguna que otra puerta que ten√≠an tapiada, o bien cuya existencia desconoc√≠an. En ese sentido, el lector ideal es aquel que siempre te plantea un reto, antes y despu√©s de escribir un libro.

¿Para qu√© sirve leer?
Yo leo por af√°n de curiosidad. Porque me interesa conocer al ser humano en todas sus vertientes y √°ngulos, porque me interesa saber m√°s de m√≠ y de los otros. Porque me interesa saber c√≥mo se forja la personalidad humana, d√≥nde nos aprieta el zapato y c√≥mo podemos aprender a volar, venciendo el miedo a rompernos la crisma, o asumiendo que algunos coscorrones son necesarios o inevitables para vivir. Porque la ficci√≥n es ese lugar donde podemos revisar nuestra moral o los pilares de la sociedad en busca de otras f√≥rmulas. Porque el espacio de la literatura es un lugar de ensayo y conocimiento, de intercambio y de aventura, intelectual, psicol√≥gica, emocional. Leo porque leer es hacer turismo, por la mente y el coraz√≥n del ser humano. Porque es salir de caza, porque es atravesar el Amazonas, porque es conquistar el Polo Norte. Leo porque leer es sentirse acompa√Īado en mitad de la soledad del universo.

¿Para qu√© sirve escribir?
Para lo mismo que leer, supongo. Para establecer un diálogo con los demás. Para seducir, en ocasiones. Cuando no crees poseer otros méritos, buscas fórmulas alternativas de seducción. La palabra es un medio espectacular en ese sentido. Y también, saber contar historias, a veces, puede salvarnos la vida. Si no, que se lo pregunten a la princesa Sherezade, la mujer que cada noche seducía a su verdugo para que no la matara al amanecer, y al final su verdugo se enamoró de ella, porque descubrió que ya no podía vivir sin sus historias. Pero la literatura no es mágica ni es un seguro de nada: pues también algunos califas, sordos, sí son capaces de condenar a muerte a sus Sherezades, que mueren en mitad de la incomprensión y del silencio.

¿Qu√© est√°s leyendo ahora mismo? Recomi√©ndanos un libro (o varios)
Estoy leyendo un libro de memorias, de la escritora brit√°nica Jeanette Winterson: ¿Por qu√©ser feliz cuando puedes ser normal? La historia de una infancia muy dura: Jeanette, con tan solo seis meses de vida, es adoptada por una mujer fr√≠a y cruel, que la hace pasar por un calvario insufrible; pero ser√° precisamente la rabia vital de la peque√Īa y sus ganas de contravenir semejante destino, ese entorno de oscuridad y falta de amor, el aut√©ntico espoletazo que necesita para crecer, conseguir romper la cris√°lida de su encierro y finalmente huir volando de esa c√°rcel, convertida en una bell√≠sima mariposa. Es uno de esos libros donde puedes encontrar respuesta a todo lo esencial. Una gu√≠a de supervivencia, y al mismo tiempo, hedonista, que te muestra c√≥mo incluso en los contextos m√°s duros y dif√≠ciles se puede amar la vida. Y adem√°s, tan emocionante que te hace llorar a cada paso, cada vez que en una frase te miras y te reconoces. Pues, al reconocerte, sientes la poderosa presencia de otro ser humano hermano, y dejas de sentir que est√°s solo.



3 comentarios:

  1. Muy completa e interesante, no conocía a esta escritora, gracias por acercárnosla
    besos y feliz finde!

    ResponderEliminar
  2. ¡Me ha gustado mucho la entrevista! No he le√≠do nada de Lola, pero me voy a animar porque me ha gustado lo que transmite, ¡muy buena entrevista!

    Un beso!

    ResponderEliminar
  3. Me ha encsntado la respuesta de si se acuerda que fue lo primero que escribio y me ha encantado como ha descrito que ese chico fue su primer ediror, no la conocia y me ha gustado mucho...

    Un abrazo

    MJ

    ResponderEliminar

Recuerda visitar nuestra política de privacidad. Esperamos tus comentarios