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Entrevista a Javier Arias Artacho, 26 de Noviembre de 2011



Javier Arias Artacho es un escritor de raíces argentinas que ha sorprendido al público con su última novela "Eitana. La esclava judía", sin embargo anteriormente publicó otras novelas muy interesantes como "Naúfragos" que tuvimos la  oportunidad de leer y reseñar en este blog. Esperamos que os guste la entrevista que nos ha concedido

Biografía del autor: Javier Arias Artacho
Información y reseña de "Eitana. La esclava judía
Información y reseña de "Naúfragos"

¿Con qué tres palabras te describirías?
Sincero, comprometido, trabajador.

¿Cómo y cuándo supiste que querías ser escritor? ¿Recuerdas lo primero que escribiste?
Creo que lo supe cuando comencé a estudiar COU, fruto de los últimos años que había pasado sumido en una profunda nostalgia. Me trajeron de Argentina en mi adolescencia y esto me impulsó a vivir mi desarraigo escribiendo cartas y leyendo mucha literatura hispanoamericana. Sin duda, este fue el germen de mi amor por las palabras y por todo lo literario. Después ya vino mi carrera de Filología Hispánica especializada en Literatura y esto encauzó aún más mis intenciones.

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Tienes algún tipo de rutina establecida a la hora de ponerte a escribir?
Bueno, Javier Arias Artacho es docente, padre de tres niñas en pleno crecimiento, esposo y deportista. La literatura en estas circunstancias ha conseguido abrirse camino con mucho esfuerzo y determinación, sobre todo durante los veranos, que es cuando inicio mis novelas. ¡No te puedes imaginar en las condiciones que he llegado a escribir! Incluso acunando con el pie a mi hija pequeña con cólicos. Por tanto, como puedes comprender, con esta realidad todo vale. Es decir, cuando veo que tengo tiempo, lo doy todo y cuando no, suspendo el trabajo. Es por ello que tomo muchas notas y apuntes para nunca perder el hilo de la historia, y procuro poner toda mi atención cuando estoy escribiendo, sin importarme cuándo lo continuaré. Lo cierto es que el proceso creativo, cuando más avanza, es en los períodos vacacionales.

Cuando te pones a escribir, ¿Tienes en mente lo que vas a escribir o vas improvisando?
Ningún trabajo serio se improvisa. Antes de sentarme a escribir tengo una estructura, tengo una documentación – mucho leído y apuntado -, y por supuesto, hay un camino trazado que he de recorrer. Sin embargo, sí es verdad que un 50% de la novela va surgiendo de una manera espontánea. Es decir, no todo está previsto, no todo está planeado. Aquí la inspiración juega un papel fundamental, pero siempre dentro de un orden pre-establecido antes de iniciar la novela. Para que nos entendamos, conozco la orientación de mi destino, pero mi brújula no me señala el punto exacto a donde llegaré.

Para aquellos que no conozcan Naúfragos, preséntasela.
Bueno, en mi página web pueden encontrar todo lo que necesiten sobre ella, pero brevemente he de decir que se trata de una novela que trata del intento de llegada a España de los inmigrantes subsaharianos y de los dramas que viven la mayoría de países africanos. Es una novela dura, sensible y, creo yo, muy literaria. Tiene un gran éxito dentro del mundo de la educación, pero es para todos los públicos. No la concebí solo para jóvenes. Desde luego es mi novela más leída hasta el momento y lleva tres ediciones, camino de una cuarta.

¿De dónde surge la idea de escribir esta novela?
Encontré una noticia que citaba el hallazgo de once cadáveres a bordo de un velero en Islas Barbados. Estaban en avanzado estado de descomposición y la embarcación llevaba el cabo de de amarras cortado. Esto, más la terrible y desconocida realidad de África, hizo que me comprometiera con esta historia. Para mí la literatura es compromiso.

¿A quién va dirigido Naúfragos?
No tiene edad. A partir de 13 o 14 años puede ser leído y comprendido. Creo que sobre todo va dirigido a los que no valoran lo que tienen e ignoran quiénes son esos inmigrantes a los que regateamos entre risas.

¿Cómo te documentaste sobre el tema?
A través de periodistas como Bru Rovira que han estado mucho tiempo en África, con noticias de medios de comunicación y todos los recursos que te brinda internet.

¿Quién crees que es el causante del problema de África? ¿Crees que se podrá solucionar algún día?
El problema de África es la ignorancia, la pobreza y la explotación de los países desarrollados. Es una combinación de estas tres cosas la que provoca un futuro muy difícil de solucionar mientras no exista el desarrollo de la educación en el continente.

Me ha parecido original la manera en la que has utilizado el inglés en el libro, ¿lo has hecho con sentido didáctico o como recurso literario? ¿Cómo ha sido la acogida entre los lectores?
Fue ambas cosas. El libro no podía ser escrito en inglés, pero sí podían ir filtrándose palabras y expresiones muy usualmente utilizadas en inglés. Esto dotaba al relato de frescura y actualidad.

En los pies de página compartes mucha información sobre los conflictos africanos, cada uno daría para un libro. ¿Tienes pensado volver a escribir sobre este tema?
No, de momento, no. La crisis económica no siempre permite escribir de aquello que sería lo más comprometido, sino comprometerse de otra forma, con historias lamentablemente más atractivas para el lector de hoy. La gente no quiere saber de África. La gente no quiere pensar en ese inmenso continente pobre porque pone en cuestión su estilo de vida. En tiempos de crisis la gente quiere sufrimientos muy lejanos, inverosímiles o que no los comprometan emocionalmente.

¿Quiénes fueron los primeros en leer Naúfragos?
Mi mujer. Ella siempre es la que me ayuda con la escritura. En aquel momento no tenía agente literario. Con Náufragos comenzó, de alguna manera, mi recorrido con los libros.

¿Con qué sensación crees que acabará el lector cuando finalice el libro?
Creo que con esperanza, aunque solo los lectores más sensibles la pueden percibir. Una esperanza que trasciende nuestro mundo y que no depende de él.

En la actualidad tu última novela es Eitana, la esclava judía, una fantástica novela que está teniendo muy buena acogida entre el público. Preséntasela a nuestros lectores
Se trata de una novela que cuenta la dura vida de una esclava en el siglo I, en el mismo corazón de Roma. Aquel mundo y la infame realidad de la protagonista es contada desde los ojos de ella, y es por eso que aquel momento histórico se nos hace más cercano. No solo he intentado recrear aquella existencia con muchos detalles, sino que también procuré que la ambientación fuese ágil y ligera, para que el lector no percibiese mi esfuerzo. En este sentido, he de decir que he recibido brillantísimas críticas de gente allegada a la novela histórica y de gente más alejada. Es por eso que la novela a veces acaba resultando tan conmovedora para los lectores porque, más allá de su trama, resulta todo muy cercano, como si lo estuvieses viviendo tú también. No obstante, no hay que llevarse a engaño: la novela es dura, pero a la vez una narración de superación y esperanza, y creo que esto es lo que más gusta.

¿De dónde surge la idea de escribir Eitana, la esclava judía?
Pues del deseo de recrear aquel mundo antiguo, aquel mundo romano tan, tan similar al nuestro, pero no desde los ojos de los poderosos, sino desde los más débiles. Sabía que era un momento muy difícil a nivel editorial. Solo los autores muy conocidos – yo no estoy entre ellos - o las grandes novelas pueden tener oportunidad en este momento de tantas dificultades. Es por eso que la historia de Eitana y de todos los personajes que aparecen en el libro me parecieron lo suficientemente originales para despertar el interés de un editor importante. Y no me equivoqué.

¿Cómo describirías a Eitana?
La describiría como una mujer inteligente, tenaz, contemplativa, llena de esa profunda fe que había heredado de sus padres. Y hermosa, desde luego, Eitana era una joven muy atractiva, y este aspecto le traerá problemas, aunque también soluciones, como a veces pasa en la vida.

Aparte de ella, ¿Con qué personaje te quedarías?
Quizás con el de Efren. Muchas son las críticas que ha recibido mi novela, y eso es muy bueno. Gracias a Dios, la inmensa mayoría han sido excelentes, pero alguna se ha recreado en valoraciones que no puedo entender, como que los personajes estaban muy, muy definidos, planos, muy planos. Para mí esto es muy sorprendente, quizás fruto de una lectura muy superficial de la novela, porque Efren es el claro ejemplo de uno de esos personajes llenos de matices, algo canalla, algo cruel, algo bueno. Me quedo con él por lo interesante de su vida y por el papel que juega en la vida de la protagonista.

¿Qué valores humanos aparecen en la novela?
El de la perseverancia, el de la búsqueda de la verdadera libertad, esa que te invita a elegir lo mejor para ti mismo en cada momento de tu vida, más allá de tus circunstancias. El valor de la esperanza y de la confianza en un dios que la acompaña siempre, en cualquier momento.

¿Qué es lo que la hace especial a esta historia?
La verdad es que resulta muy poco objetivo hablar bien de tu propio trabajo. Yo creo que esto es algo que deben juzgar los lectores y es por ello que invito a todos los que todavía no la han leído a que entren en mi perfil de facebook o en mi página web, y que lean reseñas y las opiniones de los lectores. Yo solo te puedo decir que creo que es especial porque recrea Roma desde una humilde, con una trama muy atractiva y con un lenguaje en todo momento sencillo, pero muy cuidado. Esto sí te puedo asegurar que me diferencia de las novelas del montón. Cuido las palabras.

En el libro utilizas numerosas palabras en latín, ¿Por qué? ¿Crees que hubiera sido necesario incluir un pequeño glosario?
Lo pensé, pero la editorial no lo creyó necesario porque realmente todas estas palabras están en latín para ambientar, porque siempre procuro explicarlas por su contexto y creo que quedan más que claras. Pero bueno, como sucede en la vida, para gustos…

¿Cómo fue el proceso de documentación?
Bueno, primero me tomé mis meses para ir leyendo sobre la época, tomando notas y construyendo posibles tramas. De todo lo que se lee, simplemente se acaba reflejando un 30% de todo lo aprendido. Aquí es donde radica la labor del novelista, en saber administrar todo lo que se sabe. Luego viene el momento de seleccionar, filtrar, pulir y construir un historia como si afilaras una flecha, con agilidad, rápida, pero terriblemente letal y auténtica. Esto es lo más costoso y dura otros tantos meses más. Todo un esfuerzo que el lector se despacha en tres días.

¿Habrá segunda parte de Eitana, la esclava judía?
De momento no. Ya me lo han preguntado muchas veces, pero no. Quizás, cuando me pasen como a Ruiz Safont con La sombra del viento y todo el mundo hable de Eitana, la esclava judía, quizás entonces, solo entonces le dé una nueva oportunidad a esta muchacha que tantas alegrías me está trayendo.

¿Cómo ha sido tu experiencia con las editoriales?
En realidad, las editoriales son empresas. Les interesas si te pueden utilizar, de lo contrario debes remar solo. En mi caso, debo caerles en gracia porque la verdad es que no me han faltado ofertas para mis libros, pero lo cierto es que para llegar a esto es un camino de muchos rechazos y sinsabores que nunca sabes si acabarán, ya que la próxima novela es una historia diferente y una negociación diferente.

¿Qué opinas de la autopublicación?
Un salida desesperada al mercado. Desde mi punto de vista, todos hemos caído en la tentación de la autopublicación, pero este tipo de editoriales te desprestigia. La mayoría de obras editadas de esta forma son mediocres porque es el autor el que paga. Editar así, si eres bueno, te resta credibilidad. Así pues, en la medida de lo posible, es conveniente que alguien se interese por tu trabajo, lo promocione e invierta en él. Es la única manera de saber que eres bueno en lo que haces. Nadie le da el mismo crédito a un libro autopublicado que a uno sacado por una gran o pequeña editorial de prestigio.

¿Qué aconsejarías a aquellos que estén empezando a escribir sus primeros textos en estos momentos?
Puedo compartir la frase que siempre me he repetido: si tienes talento, trabaja y espera tu momento. No hay otra forma. Escribir, insistir con editores y agencias e ir aprendiendo de las críticas de gente que no sea tu amiga. Mucha gente suele creer que lo primero que han escrito es bueno, pero generalmente no lo es. Lo digo por propia experiencia.

¿Alguna nueva novela en proyecto?
Estoy trabajando, lentamente – no porque me cueste escribir, sino porque mi trabajo como profesor y la promoción de esta novela me dejan poco margen -, en una novela también situada en Roma, pero con un registro totalmente diferente. Se trata de un thriller de intriga, quizás detectivesco, pero no puedo avanzar mucho de ella ya que no sería prudente.

¿Alguna anécdota en tu carrera como escritor?
Realmente no. Quizás, quizás, una reflexión, como dice aquel refrán bíblico de que “nadie es profeta en su tierra”. Lo digo porque noto como despierto cierta admiración y curiosidad en lectores que no me conocen, pero paso totalmente desapercibido para aquellos con los que trabajo habitualmente. Esto, quizás, nos sucede a todos, que no aprendemos a ver lo que tenemos delante de nuestros ojos, en general. Pero eso me estará sucediendo a mí con muchas personas también con inquietudes diferentes a las mías y que no están suficientemente valoradas por mí. Creo que es algo muy humano, pero no deja de sorprenderte cuando caes en ello.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Acabo de terminar Los asesinos del emperador de Santiago Posteguillo, una macro novela descomunal que nos ayuda a comprender la historia de una manera didáctica y entretenida, pero muy diferente a mi estilo, claro. Y ahora mismo estoy leyendo Carahueca, de Nicolás Casariego, novela que me está gustando mucho por su calidad literaria.

Recomiéndanos un libro
Te recomendaría muchos, muchísimos. Pero hoy, quizás por cuestiones personales que estoy viviendo, te recomiendo uno, solo uno. Ese que me pides: La tregua, de Mario Benedetti.