10 ago 2000

Miguel Delibes


Miguel Delibes (Valladolid, 1920 - 2010) Periodista y escritor espa√Īol cuya obra narrativa, que prolonga y renueva el realismo tradicional, lo ha convertido en uno de los literatos m√°s prestigiosos de la segunda mitad del siglo XX.


Si bien se inició hacia 1940 como dibujante de caricaturas que firmaba con el seudónimo Max en el diario El Norte de Castilla, de Valladolid, no tardó en pasarse a la crítica de cine. En 1944 ingresó como redactor al mismo diario de su ciudad natal, del que también llegó a ser subdirector (1952) y director (1958-1963). Por entonces, después de hacer el bachillerato y el doctorado en derecho mercantil, obtuvo una cátedra de historia del comercio. Los textos legales tuvieron para él una capital importancia para definir su estilo preciso y desprovisto de adjetivaciones superfluas.

Aunque su primera novela La sombra del cipr√©s es alargada (1948) fue premiada, sus comienzos en la narrativa, incluyendo A√ļn es de d√≠a (1949), evidenciaron notables limitaciones en la estructura del texto y en la composici√≥n del relato, pero ya en El camino (1950) se mostr√≥ due√Īo de un mundo de ficci√≥n y de las herramientas de estilo que en adelante definieron su personalidad literaria. "El artista que lo es de verdad, dispone de un mundo personal e insobornable; su √ļnico problema y no balad√≠ reside en la elecci√≥n de una voz", declar√≥ en cierta ocasi√≥n.

El estilo y la concepci√≥n de una prosa que revelaba una gran riqueza l√©xica constituyeron sus principales aportes a una renovaci√≥n de la novel√≠stica espa√Īola cuyo enquistamiento en el realismo era signo de decadencia. Este impulso confiri√≥ a su obra un aura de frescura que atenu√≥ el conservadurismo ideol√≥gico que subyac√≠a en el desarrollo y desenlace de sus historias.

Su insistencia en imponer la idea de la naturaleza y la aldea como lugares id√≠licos y la inmovilidad social presentada como forma de continuidad de tales espacios aparecen como expresiones del conformismo que inspira a sus personajes. Si bien siempre mantuvo el juego dial√©ctico de campo-ciudad como correlato de autenticidad-falsedad, como se observa, por ejemplo, en El disputado voto del se√Īor Cayo (1978), no renuncia a buscar recursos expresivos que sean capaces de recrear la "realidad" inmediata.



En 1966, la publicación de Cinco horas con Mario, obra más tarde adaptada al teatro, supuso su primer intento significativo de valerse de otros métodos narrativos para ahondar en su exploración de la sociedad a través de la vida íntima de sus personajes. Aquí, al igual que en novelas como Mi idolatrado hijo Sisí (1953), Las ratas (1962) o Los santos inocentes (1981), la fuerza de los personajes y la identificación del autor con ellos hacen que las tesis políticas, éticas e ideológicas de éste queden nítidamente superadas.

Par√°bola del n√°ufrago, publicado en 1970, represent√≥ su mayor intento de innovaci√≥n de forma y experimentaci√≥n ling√ľ√≠stica. Un intento sin embargo en parte desvirtuado en la medida en que parodiaba los m√©todos modernos que hab√≠a utilizado en consonancia con los propuestos por la novela hispanoamericana contempor√°nea. El di√°logo es expresi√≥n de la memoria en Las guerras de nuestros antepasados (1974), como tambi√©n lo es la ep√≠stola Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso (1983) y, a la vez que formulaci√≥n del tr√°nsito a otra forma de organizaci√≥n social, del juego dial√©ctico entre lo aut√©ntico y lo inaut√©ntico.

Esta dicotomía característica del realismo dialéctico operó así como eje vertebrador de su producción y naturalizó su mensaje en libros como Diario de un cazador (1955), Diario de un emigrante (1957), 377A Madera de héroe (1987), Mi vida al aire libre (1989) o El hereje (1999). Asimismo cabe destacar su particular interés por Castilla, manifiesto en Viejas historias de Castilla la Vieja (1969) y Castilla, lo castellano y los castellanos (1988), y su afición a la caza, la pesca y el campo, que se refleja en El libro de la caza menor (1964), La caza de la perdiz roja (1963), Mis amigas las truchas (1978) y La naturaleza amenazada (1991).

En 1975 ingres√≥ en la Real Academia Espa√Īola. Obtuvo los premios de la Cr√≠tica (1962, por Las ratas), Pr√≠ncipe de Asturias de las Letras (1982), Nacional de Literatura (1991), Cervantes (1993) y Nacional de Narrativa (1999).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Recuerda visitar nuestra política de privacidad. Esperamos tus comentarios