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Entrevista a Esther Sanz. 16 de Marzo de 2014



Hola Esther. Muchas gracias por concedernos esta entrevista.

Hola Rocío. Gracias a ti por incluir mi isla entre los libros que vas leyendo.

Las gracias te las tenemos que dar los lectores, y a la editorial también por facilitarnos el ejemplar. Esperamos que entre la reseña y la entrevista hagamos llegar un pedacito de ti a los lectores.
Acaba de salir a tu última obra “Si el amor es una isla” y estás en plena promoción. ¿Qué esperas de ella?

Lo que espero de cada novela que escribo: que llegue al corazón de los lectores y que disfruten de la historia tanto como yo al escribirla.

Tras su lectura y comparándola con la trilogía “El bosque de los corazones dormidos”, se aprecia un cambio. ¿En qué género incluirías esta novela? Para mí no es juvenil, pero tampoco romántica, en su totalidad, porque tienes una buena historia de misterio. Yo diría Young adult.

Sí, coincido contigo. Es una novela algo más adulta dentro del género juvenil, pero la historia es sencilla y puede disfrutarla también un lector adolescente. Con respecto a la trilogía de El bosque yo creo que se aprecia una evolución, que ya estaba marcada en las tres novelas de la saga (La ciudad de la luna eterna, por ejemplo, es más madura y adulta que El bosque de los corazones dormidos). Este cambio lo marca la propia edad de los personajes. Conocemos a Clara con 16 años y la historia acaba cuando ella ya ha cumplido los 18. En Si el amor es una isla, los protagonistas están en la franja de los 18 a los 23… Y eso ya marca una historia más adulta.

En este caso la historia se desarrolla en una pequeña isla del Canal de la Mancha. Su descripción es toda ficción o has tenido la oportunidad de viajar allí. De no ser así, ¿cómo has descrito hasta su orografía? ¿Fotografías, Google maps…?

Viajé allí cuando tenía más o menos la edad de Clara (hace ya muchos años). Al comenzar la novela me planteé volver, pero los recuerdos que tenía eran tan bonitos que pensé que era mejor basarme en ellos y recuperar la isla con la visión de una chica de 17 años. Por supuesto, para describirla con precisión me he documentado y he visto muchos vídeos y fotografías; pero la esencia de la isla (el aroma, el paisaje, la magia…) ya estaba impregnada en mi corazón.

Poca gente sabe que no solo eres escritora de juvenil, que tienes otras obras. ¿Por qué piensas que a estas se les ha dedicado menos labor de publicidad?

No me lo he planteado mucho. Mi labor como escritora es escribir… Lo que pase después con mis novelas no depende mucho de mí, sino del interés que suscite, de los medios que se interesen, del boca-oreja... Lo que sí puedo decirte es que el género juvenil tiene mucho tirón en las redes y eso es una gran plataforma publicitaria. Mis anteriores novelas de adulto tuvieron su momento y considero que la publicidad no se hizo mal (las editoriales que las publicaron trataron de darles relevancia en la medida de los posible), pero hay muchos libros en el mercado y es complicado resaltar sobre ellos en las librerías.

¿Crees que tienen algo en común todos tus libros, un nexo de unión?

El amor, y mi forma de tratarlo, es sin duda un nexo común en todas ellas. Durante mi adolescencia leí mucha novela romántica. Leía de todo, desde los clásicos hasta autoras modernas de la época. De ellas aprendí la delicadeza con la que describían los escenarios, las sensaciones, las emociones de las protagonistas. La literatura romántica es muy sensorial y creo que mi estilo ha bebido de esas fuentes y se plasma en todo lo que escribo.

Volviendo a la novela romántica, ¿hay algún autor que haya sentado las bases para tu afición por este tipo de narrativa?

Quizá las autoras clásicas del XIX (como Jane Austen o las hermanas Bronte) han marcado un poco mi forma de entender el romance: con un claro protagonismo del paisaje, o las ansias de libertad y rebeldía de mis protagonistas… En Si el amor es una isla es donde más clara se ve esta influencia. Quería escribir una historia de misterio ambientada en un lugar aislado, del que fuera difícil escapar, y que tuviera la ambientación de estos clásicos, pero en la época actual.

Eres periodista, pero si observamos un poco el panorama, nos damos cuenta que casi todos los licenciados en ramas de comunicación no se dedican propiamente a su profesión, o lo que se espera de ella. En tu caso ¿por qué abandonaste el periodismo?

Porque encontré mi camino en el mundo de los libros y descubrí que me gustaba más que el periodismo. Trabajo como editora en un sello de libros prácticos y escribo novelas, para mí es una combinación perfecta en la que me siento muy cómoda. De todas formas, mi formación como periodista también me ha ayudado a desempeñar mi trabajo. La carrera me dio algunas herramientas que me han sido muy útiles en mi trayectoria profesional.

Actualmente ¿estás con algún nuevo proyecto?

Sí. Estoy escribiendo una nueva novela en la línea de Si el amor es una isla. Será una historia realista, romántica y de misterio, con tintes mágicos… con la que estoy disfrutando muchísimo.

No solo te dedicas a escribir, como casi todos los escritores, ¿cuánto tiempo puede llevarte escribir una novela? ¿Te gusta hacer la labor de corrección o tiras de lo que actualmente se denomina “lectores cero”?

Entre seis meses y un año, dependiendo del tiempo que pueda dedicarle… Como estoy acostumbrada a corregir libros de otras personas (en mi labor de editora), me gusta entregar mis novelas muy pulidas y las reviso bien. Lo que sí hago es pasar los capítulos que voy escribiendo a varios amigos (entre ellos a un escritor a quien admiro mucho y cuyos comentarios aprecio de una forma muy especial) para que me den su opinión y me digan si les gusta cómo avanza la historia.

Muchas gracias de nuevo por concedernos tu tiempo. Todo el equipo de “Libros que voy leyendo” te deseamos mucha suerte con esta y tus futuras novelas.

Entrevista realizada por Rocío Carralon