14 feb 2000

Marta Conejo



De la p√°gina de la autora: 
Nac√≠ un 26 de Septiembre del 1993, en Toledo. A√ļn me siguen recordando, con tintes humor√≠sticos, que "di mucho la tabarra" o que "Se cambi√≥ de hora mientras yo nac√≠a". Hac√≠a lo que todo ni√Īo hace: llorar, comer, llorar...

Seguí creciendo en una familia compuesto por una madre, un padre y un hermano mayor. Mientras mi padre y mi hermano veían la televisión yo contemplaba a mi madre leer tranquilamente, sentada en uno de los sillones. No sé qué día decidí dejar de observarla y pasar a imitarla, pero agradezco ese día con todas mis fuerzas.

R√°pidamente me hice amiga de la estanter√≠a de mi casa: mi mirada deambulaba entre todos los libros que hab√≠a. Seguramente no hab√≠a llegado a la d√©cada de edad, y all√≠ estaba, descartando esos libros de ingenier√≠a de mi madre, las enciclopedias que era incapaz de sostener por su peso y los libros que me parec√≠an "para mayores" (¿Cu√°ntas p√°ginas tendr√≠an? ¿100?)

Leía mucho, y pasé a devorar los libros. Leía en la cama, leía en mis ratos libres y después, cuando ya no quedaba tiempo, buscaba más sitios libres para continuar leyendo. Algunos libros los repetí por lo menos diez u once veces.

Creo que mi momento m√°s √°lgido de lectura fue cuando, repasando de nuevo los t√≠tulos de mi biblioteca, prest√© atenci√≥n a esos tres librillos que me hab√≠a comprado mi t√≠a. ¿Adivin√°is cuales son? ¡S√≠! Harry Potter, esa saga que nos tuvo en vilo a una generaci√≥n.

Los dej√©, mayormente porque una peque√Īa parte de m√≠ a√ļn los consideraba "libros para mayores". Cabe decir que un d√≠a volv√≠ a dar el paso y ah√≠ estuve, esperando el quinto como si no tuviera otro anhelo en la vida.

Venga, me meto ya en el tema: comenc√© a escribir cuando las fantas√≠as que ten√≠a en mi cabeza quer√≠an hacerse f√≠sicas, quedarse plasmadas en papeles; Yo no mostr√© resistencia. Me hab√≠a cansado de leer libros repetidos, as√≠ que, ¿Por qu√© no? Crear√≠a el m√≠o.

Comenc√© con la prosa cuando dej√© mi lado emocional de la poes√≠a, ya que √©sta fue mi primera amante en el mundo literario: Mi primer libro constaba de la friolera de... 2 p√°ginas. El segundo super√≥ cualquier expectativa... ¡11 p√°ginas! (Hice hasta un descanso de meses entre las cinco primeras y las seis segundas...)

Desde ah√≠ todo fue casi una especie de carrerilla. Recuerdo que a los 12 a√Īos comenc√© a escribir mi primera novela... la cual termin√© con 17. Mi primera novela larga, y de la que estuve perdidamente enamorada desde que la comenc√© a escribir hasta que la termin√©, una noche de verano, con la banda sonora de Spirit de fondo. Por cierto, a√ļn siento algo por ella ;)

Comenc√© a participar en concursos de literatura en cuanto termin√© mi primera novela: creaba relatos cortos y los enviaba con la esperanza de ganar alguno. Cuando ten√≠a m√°s material comenc√© a enviar las cartas de presentaci√≥n a las editoriales, recibiendo tantos "no" como a√Īos ten√≠a.

Fue a mis 20 a√Īos cuando recib√≠ la llamada de Grupo Planeta:"oye, que queremos publicarte",me dijeron. Yo tan s√≥lo atin√© a responder "¿Qu√© editorial ha dicho, perdona?. A d√≠a de hoy me siento orgullosa de no haber tirado la toalla, de continuar esta hermosa afici√≥n y de que, poco a poco, la gente conozca mi obra, lo cual es el prop√≥sito oculto de todo escritor amateur.

"Mis alas por un beso" es la primera, y espero y luchar√© para que no sea la √ļltima.

Bienvenidos a L√ļcido

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