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"Ojos de agua" de Domingo Villar

Ojos de agua

Sinopsis

Entre el aroma del mar y de los pinos gallegos, en una torre residencial junto a la playa, un joven saxofonista de ojos claros, Luis Reigosa, ha aparecido asesinado con una crueldad que apunta a un crimen pasional. Sin embargo, el músico muerto no mantiene una relación estable y la casa, limpia de huellas, no muestra más que partituras ordenadas en los estantes, saxofones colgados en las paredes y el libro -ya un clásico- de un gran filósofo del siglo XX sobre la mesilla de noche.

Leo Caldas, el solitario inspector de policía que compagina su trabajo en la comisaría con un consultorio radiofónico, se hará cargo de una investigación que le llevará de la bruma del anochecer al humo de las tabernas y los clubes de jazz. Rafael Estévez, un aragonés para quien las cosas «simplemente son o no son», es su nuevo ayudante. Demasiado impetuoso para una Galicia irónica y ambigua, en la que todo se insinúa pero nada realmente se dice, y para el melancólico Leo, que busca entre sorbos de vino los fantasmas ocultos en los demás, mientras intenta sobrevivir a los suyos.

La verdad termina por aflorar gracias a la labor de la curiosa versión española de Sherlock Holmes y Watson que forman el tándem Caldas-Estévez, en una novela policiaca salpicada de humor, no necesariamente negro, con grandes dosis de suspense en la que los personajes se van componiendo a medida que hablan y actúan, llevándonos a desentrañar el secreto que esconden los Ojos de agua.


Datos Técnicos

Editorial: Siruela
Número de páginas: 187
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788478440481
Año de edición: 2006
Precio: 16,90 €

Sobre el autor: Domingo Villar

Impresiones

En una época en la que las librerías están llenas de novelas policiacas de raíces nórdicas, llegó a mis manos la primera novela de Domingo Villar, que recientemente ha sido finalista del prestigioso premio Martin Beck que otorga la academia de la novela negra sueca.

Un joven saxofonista de ojos claros aparece asesinado y todos los indicios parecen apuntar a un crimen pasional. Leo Caldas se hará cargo de la investigación junto a su ayudante Rafael Estévez. El inspector Caldas es un personaje retraído, solitario y con una vida difícil. Su ayudante, es un maño que no se termina de adaptar a la vida e idiosincrasia del pueblo gallego, que aporta el toque de humor a la novela con su especial actitud. Sin embargo, juntos, forman un equipo eficaz.

Desde la primera página quedé enganchada a esta historia, que huye de los artificios y se muestra sencilla ante nosotros. "Ojos de agua" es una novela en la que uno encuentra paisajes cercanos, nombres conocidos y personajes imbricados en nuestra realidad. Es fácil trasladarse a las calles y tabernas de Vigo, contemplar el paisaje gallego, dejarse seducir por sus playas, por el olor a mar, por esos días que comienzan cubiertos de niebla y nos deslumbran al mediodía.

El tándem Caldas-Estévez es el encargado de solucionar el escabroso y misterioso asesinato. A lo largo de las páginas nos van presentando poco a poco a los personajes, y dejando pistas que nos harán pensar y realizar nuestras propias pesquisas sobre quién podría ser el asesino. Poco antes del final, conoceremos al culpable y nos llevaremos alguna sorpresa.

Cada capítulo se inicia con la definición de un término que resulta clave en el desarrollo del mismo, artificio éste que hace de la novela una trama perfectamente engranada. Esto es un punto que resulta original, pues estamos más habituados a citas a las que a veces no solemos encontrar la relación con el texto que tenemos delante, pero la utilización de definiciones me ha parecido original a la vez que acertada.

Esta es una historia escrita a la antigua usanza, de las que se leen con deleite y ganas, abriendo nuestro apetito desde las primeras páginas y quedando enganchados hasta el final, sin dejar ningún cabo suelto por el camino
Ojos de agua” me ha sorprendido y me ha atrapado con una historia policiaca cercana. En breve leeré “La playa de los ahogados” y seguiré investigando junto a Caldas y Estévez nuevos crímenes