Entrevista a Luis de los Llanos


Luis de los Llanos, un autor que nunca deja de sorprendernos por su capacidad creativa. Ahora vuelve a la carga con Marranos, una novela histórica que nos muestra la situación que se vivió en el siglo XV en la Península.

Esperamos disfrutéis tanto de la entrevista como hemos disfrutado nosotros haciéndola.

¡No os la perdáis!


Luis, eres un autor versátil, te mueves con facilidad entre diferentes géneros. ¿por qué escribir ahora una obra como Marranos?

Soy un apasionado de la Historia y en la novela histórica es donde me hallo más cómodo. La labor de documentación resulta tan apasionante como la escritura en sí.

El ahora o el después no existe en la creación literaria. Un autor comienza y abandona relatos dependiendo de la influencia de la musa, esa zorra casquivana. Por otra parte cabe en lo posible que publiques una novela escrita hace diez años y en cambio te rechacen la que acabaste ayer.
MARRANOS está hoy de plena actualidad, la situación que se dio en el siglo XV en la Península, gente inocente desplazada por espurios intereses, la estamos viendo en TV a diario, con nuestra actuación en Siria por ejemplo. Los refugiados sufren hambre y frío, y se ahogan en el Mediterráneo ante la completa pasividad europea.

En Damasco existía civilización y cultura cuando Berlín no era más que un bosque tenebroso y París una marisma.

¿Cuándo surge la idea de escribir esta historia?

Llevaba algún tiempo escribiendo novela negra: MAR DE ARAL, UN PLAN DE MIERDA y las tripas me pedían sumergirme en la Edad Media e investigar qué pudo pasar por la mente de sus católicas majestades, la reina Isabel de Castilla y el rey Fernando de Aragón para expulsar de sus reinos a una buena parte de sus más leales subditos con la escusa de su religión.

Por otra parte siempre me llamó la atención que fuesen noticia en los telediarios las festividades musulmanas, el Ramadán o la Fiesta del cordero, por ejemplo, y en cambio nada sabíamos de las festividades judías. El Yom Kipur nos suena a guerra terrible y poco más. Aun cuando muchas festividades cristianas tienen su origen en ellas como Navidad o Pascua. Ese es uno de los motivos que me llevó a capitular MARRANOS atendiendo al calendario de fiestas judías.

¿Qué nos encontramos en el interior de sus páginas?

En MARRANOS asistimos a una exposición de la vida cotidiana en el Toledo medieval, judíos, moros y cristianos conviven, no porque ese sea su deseo sino porque es su sino. Los avatares de la Historia crearon una convivencia más o menos forzosa y forzada que las tres culturas sobrellevaron como mejor les cupo.

Dicha convivencia se ve influenciada, como no, por los poderes establecidos en la época: la Iglesia y la monarquía. La primera reprime el menor desvarío de la ortodoxia católica, moros y judíos poderosos toman el bautizo para preservar sus haciendas y privilegios, y los reyes abruman y exprimen a las dichas minorías con los impuestos que necesitan para financiar guerras sin fin.
Guerras en el interior como las de los Remensas en el reino de Aragón, contra los abusivos privilegios de los nobles. La de Granada contra el último reducto moro.

Y guerras en el exterior como las sostenidas por el reino de Aragón en Nápoles.

¿Ha sido complicado el trabajo de documentación? ¿De dónde has sacado todo el material?

La documentación, siempre exhaustiva, nunca parece suficiente, como más estudias e indagas más preguntas dejas sin resolver. Por suerte hallé buenas fuentes por citar un par de ejemplos La Historia de los judíos en la España cristiana del sabio Yitzhak Baer, o La Inquisición española del historiador Henry Kamen, cuya lectura recomiendo a todos. Y una docena más de títulos cuya relación resultaría cansina quizá.

¿Te ha costado más escribir esta historia que otras?

Los judíos son las víctimas de esta historia y lo que tenía muy claro es que quería huir de la imagen que tenemos del judío fatalmente resignado a ser sacrificado. Ese intento fue un añadido de dificultad, pues lo fácil es vencer el impulso de victimizar a un colectivo y demonizar a los agresores.

A poco que nos fijemos tenemos noticias de familias sefarditas que aún conservan las llaves de sus casas abandonadas en Sefarad. Esas llaves han pasado de generación en generación con el deseo de regresar. En Israel, en Turquía, las comunidades sefarditas han conservado el ladino, la lengua que hablaban en el siglo XV como un signo de identidad.

Es decir que aunque sufrieron un atroz crimen supieron sobrevivir.

¿Por qué recomendarías leer este libro?

Todos los amantes de la Historia disfrutaran con su lectura pues para entender un hecho tan terrible como fue la expulsión de los judíos se hace menester recrear un amplio contexto de la vida en Castilla y Aragón en la época. Los personajes históricos, los hechos de armas más relevantes. La convivencia entre las tres culturas.

Los amantes de la novela negra disfrutarán de los tejemanejes de los protagonistas para eludir la acción del proceloso Santo Oficio y sus métodos policiales.

Y también los lectores de amoríos y novela romántica se solazaran con idilios tan imposibles como apasionados que transcurren en sus páginas.

¿Dónde podemos hacernos con él?

Por ahora en la página de la editorial: Marranos

En breve estará disponible en todas las librerías y distribuidoras más comunes.

¿Existe algún tema sobre el que no escribirías?

No. Leo de todo y por tanto escribo de todo. Dijo un autor consagrado que procuraba eludir en sus relatos el canibalismo y denostar la propiedad privada.

La antropofagia es algo innato al ser humano, siempre fue más fácil capturar a los vecinos que a los bisontes que corrían por la pradera. En algunas de mis novelas los protagonistas se comen a sus semejantes, en Cromañón por ejemplo, o en Noche de difuntos, o en ¡Dios lo quiere!

En cuanto a la propiedad privada defendemos el concepto en directa proporción a lo que tenemos que perder. Con frecuencia valoramos más las posesiones materiales que a las personas que nos acompañan en la diaria convivencia.

¿Has pensado dedicarte profesionalmente a la literatura?

Es el sueño de todo juntaletras. En España podemos citar con los dedos de una mano mutilada a los autores que viven de sus novelas.

Pero la necesaria e imperiosa merma de ego que supone asumir la profesión resulta insuperable las más de las veces. Para alcanzar el umbral de la profesionalidad es menester saber convivir con otros autores. Para ser un profesional de la fontanería debes aceptar la convivencia con otros fontaneros. No como competidores sino como cofrades de oficio. Y en segundo lugar, dijo el sabio que escribir en España es morir, o algo así, pero es que vender es reír. Y vivir de las ventas de una novela es llorar.

¿Has pensado alguna vez en la forma de convertirte en un escritor conocido?

Pensar pienso a diario pero la carencia de medios es un obstáculo insalvable. En este país se lee poco, muy poco, hay quien afirma que en realidad se lee poco porque todo el mundo anda escribiendo una novela y en ocasiones “la novela”. Y por tanto un débil boca oreja limita la difusión del éxito. Antes las editoriales ejercían una labor de criba sobre la producción editorial. Aparentemente solo el talento acababa impreso en tinta, falso, pero de ahí a la barra libre de hoy en día hay un gran trecho. Hoy cualquier autor, con talento o sin él, que logue publicar queda inmerso en una marea de títulos autopublicados de la que resulta imposible descollar.

Por otra parte las empresas que viven del afán de los autores por darse a conocer carecen a menudo de la diligencia, la imaginación o los contactos comerciales casi a la par que la penuria de medios de los dichos autores.

Y ahora, ¿cuál es tu siguiente proyecto?

Estoy trabajando en una novela negra ambientada en la España rural de los años 50. El hallazgo de los cadáveres de dos braceros en un rastrojo destapará rencores añejos, gestados durante la guerra civil, causantes de nuevos crímenes. Estoy procurando huir de la típica novela de posguerra. Más bien será un relato atípico de polis buenos y asesinos malos, porque ni unos son tan buenos ni los otros tan malos, o sí, ya veremos.


Desde Libros que voy Leyendo deseamos a Luis la mejor de las suertes en el mundo de la literatura.
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