"El exorcista" de William Peter Blatty


Sinopsis

Regan, una niña de once años, sufre una inquietante transformación que deja confundidos a médicos y científicos. ¿Cabe la posibilidad de que actúe una fuerza demoniaca, de que Regan sea una posesa? Ya que la Psiquiatría se ha mostrado impotente, ¿Habrá que recurrir al exorcismo? La madre acude entonces a un jesuita, que posee profundos conocimientos sobre el satanismo y la posesión...

Datos Técnicos

Editorial: Plaza & Janes
Número de páginas: 310
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788466617567
Año de edición: 1972
Precio: 4.75 €

Sobre el autor: William Peter Blatty

Impresiones

Aunque no soy un fan del género de terror en el ámbito del cine, disfruto bastante ese tipo de historias en formato libro, sobre todo cuando tratan temas tan cercanos a la realidad, como es el tema de la religión. Esa cercanía le da mucha más vida a la historia. Personalmente, me encantan la mitología, las leyendas, las religiones, etc., porque creo que dan mucho juego a la hora de contar una historia. Pese a que no conocía al autor ni sabía demasiado de este libro (más allá de que había una película), cuando me apareció una oferta del mismo en Iberlibro por 2.40 €, no le di muchas vueltas para comprarlo.

El exorcista nos cuenta la historia de Regan. Regan es una niña de once años que de la noche a la mañana empieza a comportarse de forma extraña. Una chica alegre y risueña de repente se vuelve taciturna, las cosas aparecen movidas de sitio, se escuchan ruidos que no tienen explicación, etc. Regan es la hija de Chris, una actriz de cierto renombre que está trabajando en una película. Los padres de Regan están divorciados, por lo que en su casa solo viven Chris y Regan, aunque durante el día también se encuentran en la casa un matrimonio de sirvientes, Karl y Willie, y Sharon, la institutriz de Regan y secretaria de Chris. Al mismo tiempo, se han cometido una serie de allanamientos en las iglesias de la zona. Santos pintados, esculturas obscenas, textos blasfemos: todo esto ha aparecido en dichas iglesias, todo ello relacionado con misas negras y cultos al diablo.

La historia está contada a tres voces. Por un lado, tenemos a Chris, la madre de Regan y la aparente protagonista del libro durante las primeras páginas, después tenemos al padre Karras, un doctor en Psiquiatría con problemas de fe, y por último existe un narrador omnisciente que describe lo que ocurre entre ciertos personajes. Cuando a la medicina le cueste saber qué le pasa a Regan, Chris acudirá al padre Karras, en busca de guía espiritual, así como médica. Aunque hay algunos trozos contados por otros personajes, Chris y Karras son nuestros narradores principales.

Cuando las cosas empiezan a ponerse extrañas, Dennings, el director de la película en la que actúa Chris, fallece en extrañas circunstancias, momento en que entra en escena el teniente Kinderman. Kinderman es un hombre mayor, corpulento, y que se describe como una persona torpe, nerviosa. Su labor es atar todos los cabos para comprobar si la muerte de Dennings es un accidente o no.

Aunque la historia en sí me parece muy interesante y didáctica (vemos a través de distintos especialistas, no solo las posibles interpretaciones médicas de una posesión, sino también la postura de la iglesia hacia las mismas), me ha parecido un poco “escasa”. Sí, hay muchas páginas dedicadas a estudiar la dolencia de Regan, que nos permiten conocer distintos síndromes y enfermedades, reflexiones del padre Karras para decidir si Regan está poseída o no, casos sobre los que Karras ha leído que parecían posesiones y no lo eran. Aun así, la historia avanza muy despacio para luego culminar casi de repente. Veo necesarias las páginas que se emplean para poner en situación al lector, que termina sintiendo la angustia de Chris según se van agotando posibilidades y soluciones para ayudar a su hija. No obstante, siento que la historia ha creado un terreno muy grande y muy rico para un gran desenlace y justo entonces ha dicho “esto es todo”.

En lo que respecta a los personajes, he de decir que le he terminado tomando mucha manía a Kinderman. Aunque alabo su forma de ejercer su trabajo (la gente lo subestima porque parece nervioso y torpe cuando en realidad él utiliza esa fachada como parte de su disfraz y realmente si se entera de todo), dada su “torpeza” las partes en las que interviene están llenas de pausas y divagaciones, lo que ralentiza una historia que ya es lenta de por sí. El resto de personajes son algo superficiales, más allá de Chris y Karras, de los que si se revela más información.

Otro aspecto que me ha llamado la atención es que la religión no se ha explotado todo lo que se podía haber hecho. Siendo que se trata el tema de las posesiones, aflora el tema del demonio, Satán, Dios, el bien y el mal, etc. Estando estos temas sobre la mesa, habría estado bien ver reflejadas distintas opiniones a través de los personajes, pero no ha sido así. Lo único que se habla del tema, prácticamente, está al principio y al final, y es ínfimo.

Aunque me ha parecido muy interesante el tema, me ha resultado lenta y un poco “rellenada”, con unos personajes un poco superficiales, además de que el final me ha dejado frio. Por haber conseguido picarme un poco, la dejo en un “Bueno”, pero es cierto que tiene muchas cosas mejorables.


Reseñado por JoséM

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1 comentarios, ¡deja el tuyo!:

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23 de agosto de 2017, 20:52 ×

Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

Saludos

Gracias Neftis por tu comentario!
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Gracias por tu comentario :)