"¿Cómo que a qué huelen las nubes?" de Nina Peña



Sinopsis

Me pregunto, si a los tíos les dolieran los testículos una vez al mes tal como a mí me duelen los ovarios, tendrían ese aspecto siempre tan inmaculado y fuerte y esa actitud tan espontánea . Es mi teoría de la patada en los huevos. Una vez al ...mes, cada veintiocho días más o menos, un pie invisible pero divino, les da una patada a los tíos en sus partes, de tal forma que estén un par de días con dolorcillo de testículos. Serían ellos los que nos dirían por la noche en la cama “ahora no, que me duelen los testículos”, serían ellos los que preguntarían si alguien lleva espidifen y se disculparían con la frase de “es que me ha bajado la patada en los huevos”, o se sentirían tristes, súper hormonados, hinchados, poco atractivos y nos sorprenderían con un “es que me tiene que bajar la patada y estoy más depre …

Me pregunto si existirían las guerras si ellos tuvieran que cambiarse las compresas en las trincheras.

Datos técnicos

Editorial: ACEN
Nº de páginas: 344
Formato: Epub
ISBN: B01KMOCDMG
Año de edición: 2016
Precio: 1.78€

Sobre el autor: Nina Peña

Impresiones

“La inercia de la vida, las decisiones equivocadas que parecen correctas, las ambiciones que suplen carencias, el sexo que suple el amor…vete a saber que fue de todo. Aún no lo sé, pero ahora tampoco me importa. 

Tendría que saber a estas alturas de la vida que hay cosas que solo pueden ser verdaderas si salen del interior de una misma, si no dependen de otra persona, que la felicidad o la tristeza, que la soledad o la compañía están dentro de cada uno y no hay otra forma de atraerla o asustarla más que plantándole cara, que mirándola de frente, que revolverse sobre una misma para intentar atraer lo positivo y repeler lo negativo, y que esa lucha es una constante dentro de cada ser”.

Este libro lo compré por impulso aunque no sabía en qué momento podría leerlo. Pero fue abrirlo para echar un vistazo y no poder dejarlo hasta el final. No esperaba para nada que fuera una historia tan intensa, bonita, esperanzadora pero a la vez tan real, con mujeres tan reales como la vida misma. Con problemas y situaciones cotidianas. Es muy fácil empatizar con cada una de ellas, cada una a su forma representa a mujeres actuales que conocemos, mujeres de a pie.

Comienza de una forma muy peculiar, con frases buenísimas y divertidas, de esas que lees, subrayas, anotas en algún sitio para releerlas más adelante y no puedes parar de asentir con la cabeza a la vez que sonríes y piensas ¿cómo no se me había ocurrido antes? Pero pasado este primer momento de risas y frases ingeniosas e inteligentes, nada de lo que nos cuenta es gracioso o divertido, todo lo contrario. Es la vida de cuatro mujeres maduras, cada una con sus alegrías, tristezas y problemas. Cuatro hermanas a las que la vida por un motivo u otro ha separado y están en ese momento de encuentro o balance vital, por decirlo de alguna forma.

Pero también es un libro optimista, lleno de personajes femeninos porque es sobre nosotras, sobre la vida que llevamos por elección o por imposición propia o de la sociedad o por la familia en la que nos ha tocado nacer. Es un canto al amor, a las relaciones de todo tipo, a las oportunidades y sobre todo a la libertad. Tiene reflexiones muy buenas sobre la mujer hoy en día, sobre la tan conocida y mencionada pero inexistente liberación e igualdad de la mujer. Me he sentido muy identificada porque habla sobre muchos temas “tabú” de forma abierta, sin tapujos. Menciona cosas que la mayoría pensamos pero que muy pocas se atreven a expresar en voz alta por temor al qué dirán.

La historia está dividida en capítulos en los que cada hermana nos habla de su vida, de sus problemas y de cómo se ve o se siente con respecto al resto. Es impresionante el cambio de registro de la autora con cada personaje. Cómo ha conseguido darle voz propia a cada hermana, marcando la diferencia entre cada una pero a la vez encontrando ese punto donde todas confluyen y se asemejan. Si ya es complicado narrar en primera persona, me parece todo un reto hablar en primera persona cada vez, pero con voces diferentes en cada ocasión. Emplea un lenguaje sencillo y directo, sin adornarlo, haciendo las situaciones más reales y cercanas. Tal parece que en cada momento estás charlando con una amiga mientras te tomas un café.

Las segundas oportunidades están ahí pero si no nos decidimos a buscarlas, la vida tampoco nos la va a dar. No hay casualidades, ni todo viene rodado, al contrario. Recibimos lo que damos o buscamos. Todo es consecuencia de algo que hicimos o dejamos de hacer. No hay que tener miedo a vivir, sino a estar muerto en vida.

Me ha encantado y merece muchísimo la pena.


Reseñado por Sany


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1 comentarios, ¡deja el tuyo!:

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28 de agosto de 2017, 19:47 ×

Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

Saludos

Gracias Neftis por tu comentario!
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admin
Gracias por tu comentario :)