"Donde aúllan las colinas" de Francisco Narla


Sinopsis

Hispania, siglo I a. C., Julio César se enfrenta a su más implacable y desconocido enemigo.

En Hispania la guerra civil ha terminado. Roma está en manos de un solo hombre: Julio César. Pero su ambición no tiene límites, y conoce un lugar en las colinas del norte donde se guarda un secreto que garantizaría el poder que ambiciona. Y hasta la ancestral Galicia envía a un grupo escogido de sus legionarios que, haciéndose pasar por alimañeros, acabarán con los lobos que merman el ganado de las tribus locales. Sin embargo, algo saldrá mal.

La última loba preñada es acorralada. Y el lobo no tendrá piedad con los hombres que han matado a su compañera. Los perseguirá hasta el corazón de la misma Roma y truncará los planes secretos de Julio César.
Una novela histórica cargada de aventura y tensión que profundiza en la ancestral lucha entre el hombre y la naturaleza. Una lectura imprescindible.

Datos Técnicos

Editorial: Planeta
Número de páginas: 256
Encuadernación: Tapa blanda / Epub
ISBN: 9788408141013
Año de edición: 2016
Precio: 19,9€ / 11,99€

Sobre el autor: Francisco Narla

Impresiones


En esta obra nos encontramos un pedacito de la historia romana mientras nos narran las peripecias de un lobo sediento de venganza o, visto de otra manera, un pedacito de la historia lobuna mientras nos narran las peripecias de un grupo de soldados romanos cumpliendo una misión. Es un relato del lobo contra la Loba; juego de palabras que, por cierto, me ha encantado.

Con un punto de partida en la sierra gallega, las descripciones abundan y te sumergen en el bosque de forma muy lograda. Si bien, los términos en los que se apoya ese minucioso detalle de la naturaleza son muy especializados y hay que consultar el diccionario demasiadas veces para mi gusto.

“Sobre las peñas, un pellizco de tierra dejaba crecer algo de brezo y unos pocos retales de musgo. En derredor se alzaba una escolta de pinos alfombrada por un barrujo herrumbroso en el que brotaban, prietos, codesos y aulagas”.

Los pasajes más descriptivos están bien conjugados con una acción ágil e interesante, y no llega a ser algo tedioso, ni mucho menos. Es una lectura esencialmente fácil, con una acertada dosificación del punto de vista humano y animal.

En ocasiones salta de uno a otro de párrafo en párrafo, aportando dinamismo.

Por cierto, yo pensaba que al lobo se le estaba humanizando demasiado y se le atribuían conductas y pensamientos demasiado sofisticados, pero el autor explica en el epílogo que se ha preocupado por ser fiel a la realidad.

Quizá ocurre que esta realidad, una vez más, supera a la ficción.

Creo que será igualmente disfrutable tanto por la persona de campo, que reconocerá sus maravillas página tras página, como por el urbanita que desea empaparse de una naturaleza de la que carece en el día a día.

Frente a lo natural hay un fuerte contraste con los fragmentos de ambientación urbana, en los que está bien retratada la decadencia de la polis romana y de su clase dirigente.

“También había callejuelas por las que rodaban los excrementos. Pordioseros cubiertos de roña que pedían limosna. Gatos tiñosos que maullaban lastimeramente en las esquinas. Fuentes que escupían aguas verdosas. Perros callejeros que enseñaban los costillares. Tullidos de las legiones roncando en cualquier esquina, miserables y desahuciados; sin más abrigo que su recuerdo de honor y gloria. Ratas gordas y felices. El aire estaba repleto de miasmas que se agarraban al gaznate. Esquineros que hedían a orines viejos. Mierda allá donde mirasen”.

Una pega podría ser que el sentido general de la trama central es muy inverosímil.

Además, tardé un poco más de lo deseado en diferenciar a los romanos, aunque no muy tarde resultan totalmente identificables y a alguno le acabas cogiendo cariño incluso. Y al lobo también. Por tanto, es fácil debatirse entre quién merece más simpatías, si el hombre o la bestia. Seguramente, muchos lectores se decantan por esta última, pero yo no lo tengo tan claro. Al fin y al cabo, ambas especies somos depredadoras.



Reseñado por Javi Álvarez


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7 comentarios, ¡deja el tuyo!

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29 de junio de 2016, 23:57 ×

Me apetece muchísimo este libro!
Besotes!!!

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admin
30 de junio de 2016, 15:40 ×

Son todo buenas críticas, y con reseñas como la tuya, más ganas dan de leerlo. A ver si se pudiese.
Besos

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admin
30 de junio de 2016, 16:14 ×

El libro más personal del autor, sin duda. Recomendable. Un abrazo

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admin
30 de junio de 2016, 23:46 ×

No tiene mala pinta pero no creo que lo lea por ahora.

Saludos

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admin
Anónimo
8 de julio de 2016, 16:06 ×

lo he leído y no me ha enganchado ...

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admin
Anónimo
12 de agosto de 2016, 20:13 ×

A pesar de que las descripciones hacen que te sientas alrededor de Galicia o el Bierzo mientras lo lees en Almería me sabe a poco de un autor que ha escrito una obra impresionante como Assur....

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admin
Anónimo
29 de agosto de 2016, 17:58 ×

no me gusta comparar porque son libros distintos Assur fué impresionante de bueno para mí pero este último libro no me ha gustado.

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admin
Gracias por tu comentario :)