Crónica del encuentro con Oriol


Hemos acudido al encuentro con Oriol Nolis con motivo de la presentación de su libro “La extraña historia de Maurice Lyon

Hoy en día donde tantos presentadores de televisión han publicado libros y no todos buenos y les precede una fama como escritores un poco dudosa. A los lectores nos causa un poco de rechazo últimamente este tipo de literatura.

Me gustaría cambiar esa visión, porque eres periodista, presentador, te han visto en los informativos pero por otro lado me gustaría ganar el respeto y romper esa barrera que pueden tener muchos lectores hacia algunos autores que venimos del mundo de la televisión.

Yo como lector debo confesar y reconozco que no suelo leer estos libros si no es porque alguien me lo ha recomendado. Si no fuera por esto seguramente habría libros a los que no les daría la oportunidad tampoco. Esa es una de las cosas que me preocupa ahora a mí, que intento que hablando del libro la gente vea que el periodismo y la escritura son primos hermanos.

Yo estoy acostumbrado sobre todo a contar e interpretar la realidad pero digamos entrar en el mundo de la ficción es distinto. Hice cursos de escritura hace tiempo y este libro era algo en lo que llevaba mucho tiempo trabajando. Tengo mucho respeto por los libros y por la literatura y necesitaba escribir una historia trabajada, documentada y sobre todo contar una historia.

Como lector me he encontrado a veces con libros que digo “pero bueno este libro ¿qué historia me está contando este señor?”. Yo creo que cuento una historia, que te puede gustar más, te puede gustar menos pero que creo que es una buena historia.

Me ha pasado estos días que curiosamente cosas que le han gustado a unas personas a otras no les ha gustado nada y esa era otra de mis obsesiones; intentar no que gustara a todo el mundo pero si intentar suscitar el mayor consenso posible, que me imagino que es lo que quieren todos los autores pero es muy difícil.

Por ejemplo hay gente que me decía que bien que lo que puedes contar en casi 300 páginas no lo cuentes en 600 porque correrías el riego de aburrir y que la gente dejara la lectura y otros me han dicho que habrían querido unas 150 páginas más. Entonces bueno no se, yo he contado la historia como creía que debía contarla ni recortando ni añadiendo.

También me ha pasado que el personaje de Maurice que es el activo principal desde luego lo que no deja es indiferente. Hay gente que le acaba odiando, otros que al final lo redimen o acaba despertando una cierta ternura en algunos lectores. Pero yo no quería juzgarlo, yo quería presentar lo que hace. Digamos que describir cómo actúa y por qué actúa de esta manera y cuál es su origen familiar y como lo que ha sucedido en su familia y lo que le ha sucedido a él, condiciona o determina su manera de actuar, de proceder cuando es desterrado a Barcelona.

Pero yo no lo juzgo del mismo modo que tampoco lo describo. Estas son dos cosas que están muy pensadas en el libro. Yo no describo a Maurice, no digo si es rubio o moreno. Sí que describo su psicología, en la manera en cómo actúa uno sí que se imagina y ve lo que fluye en su cabeza y sus pensamientos. Pero físicamente no lo describo porque quería que cada lector se lo imagine de una manera y quiero que cada lector emita de él un veredicto al final del libro y que ese veredicto en muchos casos es de culpabilidad pero hay mucha gente que me ha dicho si es un pobre desdichado, es alguien que es un infeliz, pero bueno que cada uno emita su juicio al final.

Describo a Marta a Orlando a Pascal y lo hago con ellos y no con Maurice con toda la intención, para crear un poco de misterio y magnetismo alrededor del personaje. Yo creo además que ser él el protagonista y no describirlo físicamente también es otra de las rarezas que pueda suscitar esta historia, pero es algo pensado y reflexionado.

Maurice tiene algo de psicópata o sociópata

Sí, esa frialdad que demuestra podría ser la de un psicópata. He intentado también plantear esa contradicción que está también en otros psicópatas de la literatura y del cine. Es alguien que es muy sensible porque se conmueve ante la belleza y ante el arte pero al mismo tiempo tiene la frialdad de cometer según qué actos y esa es la personalidad y la manera de actuar de personajes que son muy malos para unas cosas pero que en cambio son muy sensibles para otras.

Puede parecer una contradicción pero creo que no lo es, creo que hay gente que es así, yo no soy así (sonríe) que quede claro. Pero otro de los retos era contar la historia y escribir un personaje que no fuera ni un periodista que trabaja en la tele ni nada de esto porque me parece muy presuntuoso que a todo el mundo le tenga que interesar como es la vida de un periodista que trabaja en televisión. Quizás porque lo conozco de primera mano a mí me aburre. Así que intentar meterse en la piel de alguien que vive y se mueve en una ciudad que es la tuya y la mía como es Barcelona eso sí que es la realidad, el libro tiene fuertes anclajes en la realidad y sobre las ciudades, los escenarios y las piezas que el colecciona pero luego hay una parte de imaginación, que si algo permite la literatura es sublimar algunas cosas que están en tu cabeza sin que te metan en la cárcel (sonríe). Entonces bueno la imaginación está para eso. Lo he intentado todo a través de este personaje.

¿Cómo fue escribirlo? porque al leerlo en muchas partes abruma o te deja con una sensación como de “no puedo con este hombre, ¿qué es lo que va a hacer ahora?”.

He intentado tomar cierta distancia. Del mismo modo que para mí era un reto contar, describir digamos como veía Barcelona que es mi ciudad con los ojos de alguien que no es barcelonés, que no ha vivido allí y que en un determinado momento lo destierran allí entonces no puedes contar lo que ve del mismo modo que lo contaría yo.

Pues con esto me ha sucedido lo mismo. He intentado contar lo que hace y cómo lo hace pero sin pensar que lo estaba haciendo yo porque sino no lo podría haber hecho. Por un lado él habla en primera persona pero por el otro he tenido que poner distancia y ser consciente de que estaba hablando alguien que no soy yo. Eso a veces puede parecer un poco esquizofrénico pero no lo es. Creo que la literatura y el cine están llenos de personajes malvados y surgen de mentes que son sanas. Creo que esa es parte de la gracia.

De dónde sacas tanto sarcasmo. Escribir en primera persona es una barbaridad, termina siendo un yo sostenido hasta el final. Como sostienes tantas páginas sin aburrir y cómo haces un personaje tremendamente sarcástico.

Creo que el personaje es alguien altivo, arrogante pero que al mismo tiempo si no deja indiferente es porque el lector es capaz quizás no de empatizar pero sí de meterse en su cabeza sin hacer nunca lo que él haría. Para mí ese era el reto al crear el personaje y sí que es verdad que el libro tiene un punto, solo un punto gamberro de ahí que eligiera esa frase del Joker de Batman. Yo tengo un punto de canalla y de gamberro que nadie se imagina por verme en un informativo. No es lo principal en el libro pero si un punto. Tiene también la parte más de psicópata pero también la de alguien que ha sufrido mucho. Alguien puede pensar que hay una cierta gratuidad en lo que hace. Pues no lo es.

Ha habido gente que me ha hablado de la proporcionalidad en lo que él hace. Pero es que cada uno de nosotros actuaría distinto en una misma circunstancia o con una misma infancia a lo mejor cada uno de nosotros sería una cosa distinta. Entonces a alguien le puede parecer desproporcionado lo que él hace pero digamos que reacciona así después de vivir lo que ha vivido.

Pero es muy contradictorio, él no quiere hacer lo mismo pero termina igual

Él es alguien que vive en la contradicción de haber sido educado para heredar una colección, para ampliarla, protegerla. Ese es el objetivo y de algún modo él quiere cumplir y responder con lo que se espera de él. Digamos que él tiene claro esto pero a la vez tiene claro que ese cometido, que lo que se espera de él ha producido una gran desazón, un gran sufrimiento tanto a él como a miembros de su familia entonces él es muy consciente de ello; que su madre ha sufrido, que sus parientes han sufrido entonces es consciente de ese sufrimiento pero que a la vez lo que se espera de él es esto.

Esa contradicción puesta en una batidora que es su cabeza es lo que le lleva a crear una colección pero una colección como lo que es: un delirio brutal. Pero es que las personas están llenas de contradicciones. Esta es muy imaginativa y delirante pero a veces terminas haciendo cosas que se contradicen con uno mismo. Fruto de esta contradicción es que surge todo en el libro.

El libro es arriesgado porque el peso recae en un personaje que no te cae bien pero aun así la historia es interesante porque te invita a seguir leyendo, te cae mal este personaje pero quieres seguir leyendo.

Maurice tiene obsesión por poseer la belleza y que sea de él y de nadie más y la única manera de garantizar que la obra no será de nadie más es haciendo lo que hace.

Con respecto al final, en el epílogo introduces un nuevo personaje además de dejarlo como un poco así, sin terminar…

Yo creo que si cuentas demasiado, si se lo pones demasiado fácil al lector puede parecer que le estás tratando como a un niño, si cuentas demasiado poco puede parecer que te has olvidado de contarlo entonces claro encontrar el punto medio es muy difícil.

Para ti qué es el arte

Sobre todo es algo que te conmueve y te conmueve en un sentido positivo y por eso llevarlo al terreno de la belleza. Pero si no hay esa conmoción cuando uno ve una manifestación artística, no es arte. Pero yo no soy ningún crítico de arte, soy un periodista generalista al que el arte le interesa y le gusta mucho y ha leído y se ha documentado para contar determinadas cosas.

El libro habla de arte pero no es sobre arte ni sobre coleccionismo. Es un libro cuya reflexión última es que lo importante para mí en la vida es una sucesión o acumulación de experiencia y momentos vividos y no una colección de objetos almacenados en una estantería. Esto trasladado al mundo del coleccionismo y del arte. Pero la reflexión que haría es esta. Llevándolo a este momento un buen ejemplo sería hoy en día en los viajes o en las comidas con amigos, etc. estamos más pendientes de hacernos un selfie y subirlo a una red social que de vivir el momento.

Podía haber hecho una historia contándolo de esta manera pero no, la historia es esta que he contado.


Desde Libros que voy leyendo te damos las gracias y esperamos que tengas mucho éxito.



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4 comentarios, ¡deja el tuyo!

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21 de octubre de 2015, 16:38 ×

¿Bueno o malo Pedro?

Disfruto mucho estos encuentros y siempre los transcribo para que los que no hayan podido ir lo disfruten de igual forma.

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admin
21 de octubre de 2015, 17:23 ×

Toma ya!!! Te ha quedado un post de vértigo!

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admin
21 de octubre de 2015, 20:18 ×

Pues si, es como estar allí!
Besos

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admin
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