"Sin lavarse las manos. Cuentos para antes de comer" de Gustavo Duch


Sinopsis

Sin lavarse las manos, sin cerrar la boca o cantando en la mesa son algunas de las normas de educación de este libro. Son instrucciones para desobedecer un orden injusto y perverso que rige nuestro Planeta.

Cuantos más alimentos produce la agricultura industrial, más pobreza y hambre se contabiliza; centradas todas las informaciones en la crisis financiera, la crisis climática y ecológica [disimulando] avanza peligrosamente; el endeudamiento de los países ricos y la deuda externa ya son iguales eliminando derechos sociales de la población; la discriminación hacia las mujeres, hacia el medio rural, hacia los pueblos indígenas en lugar de corregirse parece multiplicarse; y hasta la naturaleza con sus terremotos parece (pero no es cierto) discriminar a unos países frente a otros. No podemos lavarnos las manos.

Son muchas más las injusticias que podríamos enumerar. Por eso no podemos cerrar la boca y tenemos que retomar nuestro derecho a la protesta y a la participación política, como algunos de los personajes de estos cuentos que luchan con su boina o con sus gritos, y con lenguajes recién concebidos.

Y sí, cantemos en la mesa si eso nos divierte. O contemos cuentos. Revolucionemos el Mundo para que brille radiante y festivo.

Datos Técnicos

Editorial: PlayAttitude
Número de páginas: 66
Encuadernación: Tapa dura (disponible en formato electrónico)
ISBN: 9788415149262
Año de edición: 2012
Precio: 18€ (8€ en Ebook)

Sobre el autor: Gustavo Duch

Impresiones

Hace muchos meses trajimos a nuestro rincón literario a “Los colores olvidados” un conjunto de cuentos bellamente ilustrados. En su momento, Silvia G Guirado, nos recomendó que leyéramos el trabajo de uno de sus compañeros, y hoy queremos compartirlo con todos vosotros. Queremos presentaros a “Sin lavarse las manos. Cuentos para antes de comer”

El libro está compuesto por 21 cuentos, todos ellos de corta longitud pero con un gran mensaje escondido en su interior. Y es que se trata de un canto a la esperanza, de traer a la palestra injusticias de la manera más delicada, a través de la dulzura inherente a los cuentos.

Cada historia es una reflexión en voz alta, una crítica al mundo en el que vivimos y a la pasividad de la sociedad. El autor nos habla de la humildad, de los anhelos y de la sabiduría, pero también de otras características más negativas como el cinismo o la traición

El propósito de cada cuento es conseguir que el lector abra los ojos, y que mire, aunque sea de refilón, a unos hechos que muchos no querrán ver.

Y qué decir de las ilustraciones, todas ellas cuidadas y mimadas, una delicia para los sentidos que te sumergen aún más si cabe en cada historia.

Os quiero dejar un pequeño fragmento de uno de los cuentos, pues es posible que sólo así comprendáis que es lo que os encontraréis en su interior:

Nací sorda, no me gusta hablar con mi voz, que no oigo, porque me miran raro. Hablo con mis manos, en la lengua de signos que se oye con los ojos. Porque hablo otro idioma, me llaman discapacitada. Nací mujer, de nacimiento y de pensamiento. Vo muy bien y veo que me miran mal, a veces por estar callada, otras veces por ser mujer. Así que, discapacitada y mujer, muchas veces me siento doblemente pisoteada” 
(Fragmento perteneciente a “La tabla del dos”)


Unos cuentos a los que podríamos denominar “Cuentos-protesta” que nos invitan a reflexionar y a tomar conciencia de las injusticias que nos rodea, pero que además busca revolucionar, al menos, nuestro interior. Y por si queda alguna duda del tema que por cada cuento es tratado, en las últimas páginas encontraremos un capítulo llamado “Para acabar de digerir” con el que podremos resolver todas las dudas.



Siguiente
« Anterior

28 comentarios, ¡deja el tuyo!

Pulsa aquí para comentarios, ¡deja el tuyo!
11 de junio de 2012, 8:56 ×

Soy bastante escéptica ante este tipo de lecturas de "concienciación", pues considero que a todos nos llega nuestro momento. No somos ciegos. Este tipo de libros, o documentales, artículos, cortos, películas, me parecen muy oportunistas. No olvidemos que detrás de su objetivo está su distribución y venta. Con esto no digo que este libro sea malo, o ninguno de los libros de este tipo los cuales yo también consumo, digo que cuando comienzo a leerlo, lo hago con muchos puntos en contra. Otra cosa es que el autor, a lo largo de las páginas consiga convertir esos puntos negativos en positivos.
Besos
Lupa

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 9:14 ×

No me llaman mucho este tipo de lecturas así que de momento no creo que me anime con él
besos

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 9:34 ×

Eso de que intenten concienciarnos a golpe de cuento no lo llevo nada bien. He leído mucha basura que únicamente se ha publicado por sus valores y creo que la literatura debe ser eso, literatura. Para concienciar hay otros soportes. Además, creo que el que llega a libros así ya está más que concienciado, así que es al que menos falta le hace... De todas maneras, si dices que el libro es bueno, si lo veo por ahí le daré una oportunidad.

Besotes

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 9:38 ×

Los cuentos no son los mío. Así que lo dejaré pasar.

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 9:54 ×

De momento creo que voy a pasar. Al igual que Lupa, soy un poco reticente a leer este tipo de cosas, oportunistas o no. La concienciacion tiene que ser de motu propio, no impuesta. Besos

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 9:59 ×

Curioso libro, le echaré una ojeada si tengo ocasión de dar con él en la biblioteca.

Besos

Responder
avatar
admin
Silvia
11 de junio de 2012, 10:00 ×

¡Muchas gracias por la reseña! Solo quería comentar que más que concienciar, yo personalmente creo que es un libro que te hace reflexionar... Luego ya está en cada uno querer concienciarse y tomar cartas en el asunto. Lo que si puedo asegurar es que no es un libro oportunista, pues Gustavo Duch lleva años trabajando -en diferentes ONG y publicando otros libros- hablando sobre estos temas y sacándolos a la para quien los quiera ver, porque aunque parezca que no, hay mucha gente que no quiere ver ni saber sobre estos asuntos. Tal vez, los cuentos sean una forma más amable de explicar y denunciar determinadas situaciones. De nuevo, muchas gracias.
Silvia

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 10:32 ×

El autor es una persona que trabaja en numerosos proyectos de ongs por lo que no creo que se le deba tachar de oportunista.

Sólo ha encontrado, en los cuentos, la manera más "amable" o "delicada" de denunciar esos problemas que todos sabemos que están ahí pero ante los que quizás no actuamos como debiéramos

Un besote

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 10:34 ×

En este caso se trata de cuentos bien escritos que invitan a la reflexión, para concienciarse ya está cada uno, que al fin de al cabo es quien puede o no actuar ante esas injusticias

besos

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 10:34 ×

Efectivamente, ha de ser de motu propio, tiene que salir de cada uno la necesidad de querer cambiar el mundo que nos rodea, o por el contrario ser un sujeto pasivo.

Besos

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 10:51 ×

No suelo leer cuentos pero reconozco que éstos tienen buena pinta...

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 11:16 ×

parece curioso el libro... que buena pinta ;)

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 11:39 ×

Yo tampoco soy muy aficionada a los cuentos o a los relatos cortos, así que no voy a apuntarlo de momento. Un beso

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 11:54 ×

A mi esto me ha tocado... “Nací sorda, no me gusta hablar con mi voz, que no oigo, porque me miran raro. Hablo con mis manos, en la lengua de signos que se oye con los ojos. Porque hablo otro idioma, me llaman discapacitada. Nací mujer, de nacimiento y de pensamiento. Vo muy bien y veo que me miran mal, a veces por estar callada, otras veces por ser mujer. Así que, discapacitada y mujer, muchas veces me siento doblemente pisoteada”

Soy bastante sensible a este tipo de cosas, así que no tengo claro como encajaría ese libro...

mua!

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 12:18 ×

Todo lo que sea remover un poco el acomodado interior que tenemos, ¡bienvenido sea!

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 13:54 ×

Normalmente este tipo de lecturas no me llaman la atención. Este tipo de libros para concienciarte con el mundo no son lo mio pero tengo que reconocer que este que este que nos traes ha conseguido despertar mi interés.
Besitos.

Responder
avatar
admin
L
11 de junio de 2012, 14:24 ×

Creo que lo voy a dejar pasar, no me llama mucho.
¡Un saludo!

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 16:25 ×

El fragmento que habéis puesto es desolador. Me resulta interesante un libro que a modo de cuentos ilustrados haga removerse al lector en su sillón y consiga que piense sobre más de una cosa. Bss.

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 16:39 ×

No lo conocía, pero habéis logrado despertar mi interés. Me lo apunto.
Besotes!!!

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 17:20 ×

REGALO 100 LIBROS EN MI BLOG!!

Responder
avatar
admin
11 de junio de 2012, 17:21 ×

REGALO 100 LIBROS EN MI BLOG!!

Responder
avatar
admin
bur
11 de junio de 2012, 23:57 ×

Es cierto todo lo que dices y además es un gran comunicador, sabe llegar con palabras sencillas a todo el mundo http://gustavoduch.wordpress.com/
Besos

Responder
avatar
admin
Anónimo
12 de junio de 2012, 14:54 ×

Me encantan los cuentos. Sobre todo, si invitan a reflexionar.
Gracias.

Responder
avatar
admin
12 de junio de 2012, 15:06 ×

Interesante.
Lo añadiré a mi próxima lectura.
¡Muchas Gracias!.

Responder
avatar
admin
12 de junio de 2012, 15:33 ×

A mí no me llamaba especialmente, pero sí que lo ha hecho el fragmento que nos has puesto, así que seguramente me lo apunte.
1beso

Responder
avatar
admin
19 de junio de 2012, 19:54 ×

Es interesante pero parece de estos libros con los que te rompes la cabeza. Me temo que de momento no tengo tiempo ni fuerzas para hacerme con él.
Saludos =)

Responder
avatar
admin
Gracias por tu comentario :)